Guía de salud de la mujer

Surgeon Kara Long Roche and a patient

La importancia de la detección y el diagnóstico tempranos

La detección temprana salva vidas, y entender los factores de riesgo, los síntomas y las estrategias de prevención puede hacer toda la diferencia. Ya sea que busque información sobre pruebas de detección, riesgos genéticos o los últimos tratamientos, estamos aquí para ayudarle mediante recursos confiables y opiniones de expertos.

Su salud importa: tome el control hoy mismo. 

Dr. Ginger Gardner, Gynecologic Surgeon, Vice Chair of Hospital Operations; Dr. Kara Long Roche, Gynecologic Surgeon
Programa de Equidad para Pacientes con Cáncer de Endometrio (ECEP) de MSK

Muchos factores intervienen en la preocupante disparidad de la situación del cáncer de endometrio; entre ellos, la falta de conocimiento sobre los síntomas del cáncer de endometrio entre algunos proveedores de cuidados de la salud y la investigación clínica, en la que, a menudo, no se incluyen suficientes mujeres de color. En el Programa de Equidad para Pacientes con Cáncer de Endometrio (ECEP) de MSK, se estudian y debaten estos factores al ponerle en contacto con un equipo comprometido de médicos, enfermeros y otros especialistas que le guiarán durante el diagnóstico, el tratamiento y la recuperación.

Cáncer uterino (del endometrio)

El cáncer de útero (endometrio) es el cáncer más común del sistema reproductivo femenino. Hay más de 49,500 estadounidenses diagnosticados con la enfermedad cada año. Por lo general, se presenta después de la menopausia, cuando la mujer tiene entre 50 y 60 años. 

El útero es un órgano hueco con forma de pera ubicado en la pelvis de la mujer, donde crece el feto después de la concepción. La mayoría de estos casos de cáncer comienzan en el revestimiento del útero, que se denomina endometrio.

Factores de riesgo

Antes de la menopausia, los ovarios de una mujer producen normalmente dos tipos principales de hormonas: estrógeno y progesterona. El estrógeno estimula el crecimiento de las células endometriales en el útero, mientras que la progesterona lo inhibe. Cuando una mujer tiene niveles altos de estrógeno y niveles bajos de progesterona en la sangre durante largos periodos de tiempo, aumenta el riesgo de tener cáncer de útero (de endometrio).

Las células del tejido adiposo también producen estrógeno, lo que ayuda a explicar por qué la obesidad (50 libras o 22 kg, o más de sobrepeso) es el mayor factor de riesgo para este tipo de cáncer.

El riesgo de tener cáncer de útero también aumenta en estos casos:

  • Tiene entre 50 y 60 años.
  • Comenzó a menstruar antes de los 12 años.
  • Tuvo la menopausia relativamente tarde, después de los 52 años.
  • Nunca dio a luz.
  • Tiene antecedentes de infertilidad (incapacidad para quedar embarazada).
  • Tiene antecedentes familiares de cáncer de útero o cáncer colorrectal.
  • Tiene una enfermedad en los ovarios, como el síndrome de ovario poliquístico, que podría provocar que tenga niveles más altos de lo normal de la hormona estrógeno y niveles más bajos de lo normal de la hormona progesterona.
  • Tiene niveles altos de azúcar en la sangre (diabetes).
  • Tiene presión arterial alta (hipertensión arterial).
  • Tiene antecedentes familiares de carcinoma de endometrio.
  • Ha tomado el fármaco tamoxifen después de la menopausia: el aumento del riesgo depende en parte de la dosis tomada y del tiempo que se haya utilizado. Las mujeres que toman tamoxifen deben hablar con sus médicos sobre los riesgos y beneficios de este fármaco.
  • Le han diagnosticado hiperplasia endometrial.
  • Toma ciertos tipos de terapia de reemplazo hormonal (TRH).

Signos y síntomas

Más del 90% de las mujeres con cáncer de útero (de endometrio) experimentan sangrado vaginal anormal. En algunos casos, el sangrado puede aparecer como un flujo vaginal acuoso, rosado o blanco en lugar de rojo. Las mujeres de entre finales de los 30 y principios de los 40 años también pueden tener sangrados abundantes entre períodos.

Si ha pasado por la menopausia, asegúrese de consultar con su médico sobre cualquier sangrado vaginal, ya que se ha descubierto que una de cada diez mujeres posmenopáusicas con este síntoma tiene cáncer de útero.

Entre otros síntomas del cáncer de útero, se encuentran los siguientes:

  • dificultad para orinar
  • dolor al orinar
  • dolor durante las relaciones sexuales
  • dolor pélvico (normalmente un síntoma de los estadios avanzados de la enfermedad)
  • pérdida de peso inexplicable (normalmente un síntoma de los estadios avanzados de la enfermedad)

Aunque estos y otros síntomas no indican necesariamente cáncer, debe consultar a su médico para que le examine, ya que la detección temprana de muchos tipos de cáncer de útero aumenta mucho las posibilidades de llegar a una cura.

Protéjase

Además de hacerse controles anuales periódicos con su ginecólogo y comunicar cualquier sangrado vaginal inesperado o anormal, tomar medidas relacionadas con el estilo de vida, como mantener el peso bajo control mediante la actividad física y seguir una dieta baja en grasas, puede ayudar a prevenir el cáncer de útero. El uso de anticonceptivos orales también se ha asociado con una reducción del riesgo.

Cáncer de ovario

Dr. Britta Weigelt, Director of the Gynecology DMT Research Lab

Dr. Britta Weigelt, Director of the Gynecology DMT Research Lab.

El cáncer de ovario es una enfermedad en la que las células de los ovarios se multiplican y crecen de forma anormal. Los ovarios son órganos reproductivos femeninos del tamaño de una almendra que producen óvulos, así como las hormonas femeninas estrógeno y progesterona. En general, las mujeres tienen dos ovarios ubicados en la pelvis, uno a cada lado del útero. Si los genes que controlan el crecimiento celular en los ovarios dejan de funcionar correctamente, las células se dividen de forma descontrolada y pueden formar un tumor.

Factores de riesgo

La mayoría de las mujeres tienen aproximadamente una probabilidad entre 70 de recibir un diagnóstico de uno de estos tres tipos de cánceres en algún momento de sus vidas. El envejecimiento es un factor de riesgo. La edad promedio en el momento del diagnóstico es de 62 años.

Ser consciente de su nivel de riesgo puede ayudarle a tomar decisiones más informadas sobre qué hacer para protegerse a sí misma y a otros miembros de su familia.

Aproximadamente entre el 5 y el 10 por ciento de las mujeres diagnosticadas con cáncer de ovario han heredado un mayor riesgo de tener la enfermedad, lo que significa que el cáncer es hereditario. El riesgo aumenta si un familiar consanguíneo, como la madre, la hermana, la abuela o la tía, ha tenido cáncer de ovario. 

  • no family history of breast or ovarian cancer
  • a personal history of breast cancer diagnosed at age 41 or older
  • no Ashkenazi Jewish heritage (individuals of Eastern European Jewish descent)
  • a history of infertility and/or use of assisted reproductive therapies, such as in vitro fertilization (IVF)
  • a history of endometriosis (a condition in which tissue from the lining of the uterus grows outside of the uterus)
  • a history of hormone replacement use for the management of symptoms related to menopause
  • a family history of ovarian or breast cancer
  • a personal history of breast cancer prior to age 40
  • a personal history of breast cancer diagnosed prior to age 50 as well as one or more close relatives diagnosed with breast or ovarian cancer at any age
  • two or more close relatives diagnosed with breast cancer prior to age 50, or with ovarian cancer diagnosed at any age
  • Ashkenazi Jewish heritage and a personal history of breast cancer prior to age 50
  • Ashkenazi Jewish heritage and a first- or second-degree relative diagnosed with breast cancer prior to age 50, or with ovarian cancer at any age
  • early menstruation or late menopause
  • endometriosis, a condition that involves tissue from the lining of the uterus growing outside the organ
  • the BRCA1 or BRCA2 genes (relative risk for ovarian cancer is greater than six times that of the general population)
  • a mismatch repair gene mutation associated with a hereditary cancer syndrome known as Hereditary Non-Polyposis Colon Cancer (HNPCC)/Lynch syndrome
  • Family History & Inherited Risk for Ovarian Cancer
  • Genetic testing and counseling at MSK can help you sort through your options and next steps.

Formas de reducir su nivel de riesgo

Además de los aspectos básicos para llevar un estilo de vida saludable, como llevar una alimentación apropiada, mantenerse activa y mantener el peso ideal, hay otros factores que pueden reducir el riesgo de tener cáncer de ovario, entre ellos:

Embarazo. Cuantos más embarazos a término haya tenido una mujer, menor será su riesgo de tener cáncer de ovario.

Anticonceptivos orales. Cuanto más tiempo toma una mujer píldoras anticonceptivas, más protegida está contra la aparición del cáncer de ovario. Esta protección parece durar muchos años después de haber tomado la última píldora. Sin embargo, debido a que los anticonceptivos orales también tienen algunos riesgos, debe consultar con su médico para que le ayude a decidir si son una buena opción para usted.

Ligadura de trompas. La ligadura de trompas puede reducir el riesgo de tener cáncer de ovario, pero los expertos de MSK hacen hincapié en que la intervención debe realizarse con la intención de evitar embarazarse, no de reducir el riesgo de cáncer de ovario.

Signos y síntomas

El cáncer de ovario rara vez presenta síntomas evidentes en sus estadios tempranos. A medida que el cáncer se desarrolla, comienzan a aparecer síntomas sutiles, pero es posible que no se noten de inmediato o que se atribuyan a otras afecciones comunes, como el estreñimiento o el síndrome del intestino irritable.

Los síntomas del cáncer de ovario son, entre otros, los siguientes:

  • hinchazón o distensión abdominal
  • dolor en el abdomen o la pelvis
  • dificultad para comer o sentirse lleno rápidamente
  • falta de apetito
  • sensación de una necesidad urgente de orinar
  • necesidad de orinar con frecuencia
  • cambio en los hábitos intestinales (estreñimiento o diarrea)
  • cambios en los períodos menstruales
  • sangrado vaginal entre períodos
  • dolor de espalda
  • aumento o pérdida de peso

Aunque los síntomas del cáncer de ovario pueden ser imprecisos, especialmente en las fases iniciales, suelen ser bastante constantes y representan un cambio con respecto a cómo se siente normalmente. Además, los síntomas empeoran cuando el cáncer avanza.

Si tiene alguno de estos síntomas todos los días, o casi todos los días, durante más de dos o tres semanas, hable con su médico y pregúntele específicamente si podría tener cáncer de ovario.

Vacuna contra el VPH: conozca los datos

MSK es una de las instituciones líderes a nivel mundial en la investigación del cáncer relacionado con el VPH. La vacuna contra el VPH es la mejor medida preventiva disponible para brindar protección contra las infecciones relacionadas con el VPH que pueden causar cáncer y otros efectos secundarios graves.

Vea esta breve animación para conocer la diferencia entre los mitos asociados con la vacuna y los datos reales sobre cómo protegerse a sí mismo y a su familia del cáncer relacionado con el VPH. 

En video | 1:38 HPV Vaccine - Get the Facts
Watch this short video to learn the difference between the myths and the facts about the HPV vaccine.

Cáncer de cuello uterino

Jennifer Mueller, MD, Surgeon, Gynecology Service

Surgeon Jennifer Mueller, MD, and a colleague.

La mayoría de los casos de cáncer de cuello uterino comienzan en una zona llamada zona de transformación, donde la parte interna del cuello uterino más cercana al útero (el endocérvix) se une con la parte externa del cuello uterino más cercana a la vagina (el ectocérvix).

Factores de riesgo

Más del 90% de los casos de cáncer de cuello uterino actuales están causados por la infección con el virus del papiloma humano (VPH), un virus tan común que más de dos tercios de las mujeres sexualmente activas se infectan con él en algún momento.

En parte debido a que el cáncer cervical tiende a crecer muy lentamente, hay una serie de medidas que las mujeres pueden tomar para evitar que se disemine y llegue a un estadio avanzado:

  • Realice pruebas de Papanicolaou regularmente para detectar cualquier cambio en las células del cuello uterino.
  • Use condones con regularidad para protegerse del VPH.
  • Hable con su médico sobre la vacunación contra el VPH.
Prevención del VPH a través de condones

Aparte de la presencia de verrugas genitales, no hay forma de saber si una pareja sexual está infectada con el VPH. Aunque los condones no ofrecen una protección completa (el VPH puede transmitirse a través del contacto físico con zonas infectadas de la boca, los genitales y el ano), la Sociedad Americana contra el Cáncer informa que el uso de condones puede reducir la tasa de infección por VPH en aproximadamente un 70%. El uso regular de condones también protege contra otras enfermedades de transmisión sexual.

Vacunación contra el VPH

La primera vacuna aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos fue Gardasil®. La vacuna se dirige específicamente a los tipos 16 y 18 del VPH, que causan alrededor del 70% de los casos de cáncer cervical, y a los tipos 6 y 11, que causan aproximadamente el 90% de los casos de verrugas genitales. La vacuna solo se puede utilizar para prevenir una infección por VPH; no está indicada para mujeres que ya están infectadas.

Se están llevando a cabo estudios adicionales para identificar vacunas que se dirijan a otros tipos de VPH relacionados con el cáncer cervical, ayuden al sistema inmunitario de hombres y mujeres ya infectados por el VPH a destruir el virus y ayuden a las mujeres con cáncer cervical avanzado o recurrente.

Otros factores de riesgo

Además de la infección por el virus del VPH, entre los factores que aumentan el riesgo de cáncer cervical, se incluyen los siguientes:

  • Tener la primera relación sexual a una edad temprana
  • Tener muchas parejas sexuales
  • Dar a luz a tres o más niños
  • Fumar cigarrillos (esto produce sustancias químicas que pueden dañar las células cervicales)
  • Usar anticoncpetivos orales
  • Estar infectado con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), el virus que causa el SIDA

Las mujeres que no tienen infección por VPH ni ninguno de estos otros factores de riesgo rara vez tienen cáncer cervical. Si tiene alguna inquietud, hable con su médico. Obtenga más información sobre el VPH

Signos y síntomas

El cáncer cervical presenta un desafío especial porque es posible que no note ningún signo o síntoma, especialmente en las fases iniciales. Debido a que puede permanecer “oculto”, es importante comenzar a realizarse pruebas regulares de detección del cáncer cervical a los 21 años, independientemente de la edad que tuviera al momento de su primera relación sexual.

Entre los síntomas del cáncer cervical, se encuentran los siguientes:

  • dolor o sangrado durante o después de las relaciones sexuales, las irrigaciones vaginales o un examen pélvico
  • dolor pélvico
  • flujo vaginal anormal
  • sangre o sangrado más allá de su período menstrual normal

Debido a que otras afecciones también pueden causar estos síntomas, es importante que consulte a su médico si tiene alguno de ellos.

Ying Liu, MD, MPH
Cáncer de mama

Conocer su cuerpo es una forma importante de cuidar la salud de sus mamas. Lo que es normal para una persona puede no serlo para todas. Por eso es importante que conozca bien sus propias mamas, para poder detectar pequeños cambios.