En esta información se explica qué es el acceso IV periférico. También se responden preguntas comunes sobre las vías IV periféricas.
¿Qué es un acceso intravenoso periférico?
El acceso intravenoso periférico es el proceso de colocar una vía IV (un tubo delgado y flexible) en una vena periférica. Esta vía IV se denomina vía IV periférica o catéter intravenoso periférico.
- Las venas periféricas son venas más pequeñas que se encuentran cerca de la superficie de la piel. Están en los brazos, las manos, las piernas y los pies. Las vías IV periféricas suelen colocarse en venas periféricas en el dorso de la mano o en el antebrazo. El antebrazo es la parte del brazo entre la muñeca y el codo.
- IV significa intravenoso, lo que quiere decir “dentro de una vena”. Cuando algo se administra por vía intravenosa, va directamente a la sangre a través de la vía IV periférica.
Puede tener acceso intravenoso periférico ya sea que sea paciente hospitalizado o ambulatorio. El paciente hospitalizado es el paciente que se queda en el hospital. El paciente ambulatorio es el paciente que no se queda en el hospital, sino que viene para recibir tratamientos.
¿Para qué se usa una vía IV periférica?
Su equipo de atención puede usar una vía IV periférica para:
- Tomar muestras de sangre.
- Administrarle líquidos intravenosos, como salino normal (agua salada estéril).
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Administrarle medicina por vía intravenosa, como:
- Quimioterapia (quimio). Este es un tratamiento que utiliza medicina para detener o ralentizar el crecimiento de las células cancerosas.
- Inmunoterapia. Este es un tratamiento que utiliza su sistema inmunitario para detener o ralentizar el crecimiento de las células cancerosas.
- Antibióticos (medicina que previene o trata las infecciones).
- Analgésicos.
- Medicamentos contra las náuseas (medicamentos para evitar que sienta que va a vomitar).
- Administrarle productos sanguíneos (diferentes componentes de sangre donada utilizados para su tratamiento).
¿Cuánto tiempo puedo tener una vía IV periférica?
Las vías IV periféricas se utilizan para tratamientos a corto plazo, a menudo no más de unos pocos días. Un enfermero le colocará la vía IV. Le indicará cuánto tiempo durará su tratamiento y cuánto tiempo permanecerá colocada la vía IV.
Si es un paciente hospitalizado, la vía IV puede permanecer colocada durante algunos días mientras esté en el hospital.
Si es un paciente ambulatorio, el tiempo que permanezca colocada dependerá de su tratamiento. Algunos tratamientos pueden durar solo unos minutos, mientras que otros pueden durar varias horas. Su enfermero puede colocarle y retirarle la vía IV el mismo día. Si va a regresar para recibir tratamiento en los próximos días, puede irse a su casa con la vía IV colocada.
¿Dónde coloca el enfermero una vía IV periférica?
El lugar donde la vía IV periférica entra en el cuerpo se llama sitio de la vía IV (véase la figura 1).
Los sitios más comunes para colocar la vía intravenosa son el antebrazo y el dorso de la mano. Su enfermero probablemente elegirá uno de estos sitios porque:
- Las venas son fáciles de acceder. Las venas periféricas están cerca de la superficie de la piel. Esto permite que su enfermero pueda verlas y alcanzarlas fácilmente al colocar la vía IV.
- Hay muchas venas para elegir. En estos sitios de vía IV hay varias venas periféricas. Si su enfermero no puede colocar la vía en una vena, puede intentar con otra vena cercana.
- Ayudan a que la vía IV se mantenga en su lugar de forma más segura. Estos sitios de acceso intravenoso están alejados de las articulaciones que se doblan (como el codo o la muñeca). Esto significa que la vía IV tiene menos probabilidades de moverse o salirse cuando usted se mueve.
¿Cómo coloca el enfermero una vía IV periférica?
Su enfermero le ayudará a colocarse en la posición adecuada para insertar la vía IV. Si está hospitalizado, le pedirá que se acueste en su cama con el respaldo elevado. Si es un paciente ambulatorio, le pedirán que se siente en una silla o se recueste en una silla reclinable.
Su enfermero se lavará las manos y se colocará un par de guantes. Luego, le colocará una banda elástica llamada torniquete alrededor de la parte superior del brazo y lo ajustará firmemente. Su enfermero también puede pedirle que cierre el puño. Esto les ayuda a ver y palpar una vena periférica adecuada para colocar la vía IV.
Cuando su enfermero encuentre una vena adecuada, limpiará la zona con una solución antiséptica. Este es un líquido que elimina las bacterias y otros gérmenes.
Su enfermero le indicará cuándo está listo para colocar la vía IV. Utilizará una aguja pequeña conectada a la vía IV para ayudar a guiarla dentro de la vena. Es posible que sienta un pinchazo, ardor o molestia breve cuando la aguja entre. Luego, su enfermero deslizará la vía IV sobre la aguja y dentro de la vena. Una vez colocada la vía IV, retirará la aguja. La vía IV permanecerá en la vena.
Su enfermero retirará el torniquete y colocará un vendaje transparente (claro) sobre el sitio de la vía IV. Este vendaje permite ver fácilmente el sitio de la vía IV. También ayuda a mantener el sitio limpio y seco, y a asegurar la vía IV para que no se mueva.
Lo último que hará su enfermero es asegurarse de que la vía IV esté funcionando correctamente. Conectará una jeringa llena de salino normal a la vía IV. Luego empujará suavemente el salino a través de la vía IV hacia la vena. La solución debe fluir con facilidad, sin causar dolor, molestia, hinchazón y sin que haya filtración en el sitio de la vía IV. Esto se llama purga. Purgar la vía IV ayuda a asegurar que esté abierta y funcionando.
Después de purgar, su enfermero retirará suavemente la jeringa. Debe fluir una pequeña cantidad de sangre hacia la jeringa. Esto se llama retorno de sangre. Verificar el retorno de sangre indica que la vía IV está correctamente colocada en la vena y que es segura para su uso.
Si hay algún problema al purgar la vía o no hay retorno de sangre, su enfermero ajustará o reemplazará la vía IV.
¿Qué ocurre después de colocar la vía IV periférica?
Usted comenzará su tratamiento. Su enfermero monitoreará (observará de cerca) su vía IV, el sitio de la vía IV y sus venas durante su tratamiento.
Si hay algún problema, su enfermero puede:
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Revisar el sitio de la vía IV. Observarán el sitio de la vía IV y las venas alrededor en busca de signos de lo siguiente:
- Flebitis. Es la inflamación de una vena. Puede causar hinchazón, enrojecimiento, calor y sensibilidad a lo largo de la vena.
- Infiltración. Significa que un líquido o medicina que no es irritante se filtra desde la vía IV hacia el tejido alrededor del sitio. Entra en el tejido alrededor del sitio de la vía IV. Puede causar hinchazón y molestia, pero por lo general no causa daño grave (muy malo) al tejido. El salino normal es un líquido intravenoso que puede causar infiltración.
- Extravasación. Significa que un líquido o medicina que puede ser dañino se filtra desde la vía IV. Entra en el tejido alrededor del sitio de la vía IV. Puede causar dolor tipo ardor, ampollas, lesiones en la piel y daño grave al tejido. Los medicamentos de quimioterapia son medicamentos intravenosos que pueden causar extravasación.
- Pausa del tratamiento. Suspenderán su tratamiento deteniendo el flujo de la medicina, líquidos o sangre a través de su vía IV. Una vez que su enfermero trate el problema de forma segura, reanudará su tratamiento.
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Colocación de una nueva vía IV. Retirarán su vía IV y colocarán una nueva si:
- Su vía IV le causa irritación, dolor o molestia.
- Su vía IV no está funcionando correctamente (por ejemplo, si hay una fuga o una obstrucción).
¿Cómo debo cuidar mi vía IV periférica mientras está colocada?
- No tire ni jale su vía IV.
- Puede doblar suavemente el brazo o la mano, pero, evite girar o ejercer presión sobre el sitio de la vía IV.
- Mantenga el sitio de la vía IV limpio y seco.
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Informe a su enfermero de inmediato si nota lo siguiente:
- Su vía IV está doblada o torcida, se afloja o se sale.
- Dolor, ardor o pinchazo en el sitio de la vía IV.
- La piel alrededor del sitio de la vía IV está hinchada o se siente tirante o dura.
- La piel alrededor del sitio de la vía IV se ve pálida, roja o con moretones.
- La piel alrededor del sitio de la vía IV se siente caliente y sensible al tacto.
- Salida de líquido o sangre del sitio de la vía IV o alrededor del vendaje.
- El vendaje está flojo o se está despegando.
¿Qué sucede si no puedo tener acceso IV periférico?
Es posible que no pueda tener acceso IV periférico debido a que:
- Ha tenido problemas con este tipo de acceso anteriormente. Si ha tenido flebitis, infiltración o extravasación antes, es más probable que vuelva a presentar estos problemas. Lo más seguro para usted puede ser otro tipo de acceso intravenoso.
- Sus venas son difíciles de encontrar o utilizar. Sus venas periféricas pueden ser demasiado pequeñas, profundas o débiles. Esto puede ocurrir si está deshidratado, tiene obesidad o ha recibido tratamientos intravenosos previos (como quimioterapia).
- La vía IV periférica no puede colocarse o no se mantiene en su lugar. Después de varios intentos, es posible que su enfermero no pueda colocar la vía IV de forma segura. En algunos casos, pueden colocar la vía IV, pero se mueve o se sale.
Si no es posible establecer un acceso intravenoso periférico, su enfermero informará a su oncólogo principal. Este es el médico especialista en cáncer que receta su tratamiento oncológico.
Su oncólogo principal puede recomendar un acceso venoso central en su lugar. Esto significa colocar una vía central (también llamada catéter venoso central) en una vena grande del pecho. Su equipo de atención puede administrarle medicina, líquidos y productos sanguíneos a través de una vía central. También pueden utilizarla para extraer muestras de sangre.
Su oncólogo principal hablará con usted sobre qué esperar si necesita un acceso venoso central.
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