Detección del cáncer de piel: estudios y pautas

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Skin Cancer Screening References
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Cada año, a más de un millón de personas en los Estados Unidos se les diagnostican las formas más comunes de cáncer de piel (carcinoma de células basales y carcinoma de células escamosas) que en conjunto se conocen como cáncer de piel no melanoma. Por suerte, existen formas de detectar la mayoría de los casos de cáncer de piel no melanoma de manera temprana, cuando son curables.

El melanoma, la forma más grave de cáncer de piel, no es tan frecuente como los otros dos tipos principales de cáncer de piel: hubo aproximadamente 62 000 casos nuevos en los EE. UU. en 2005. Dado que el melanoma maligno puede ser mortal y que la cantidad de nuevos casos de melanoma ha aumentado de forma constante durante las últimas décadas, es muy importante la detección y el tratamiento tempranos de la enfermedad.

Estudios de detección del cáncer de piel

En personas sin antecedentes de cáncer de piel en la familia, no se han realizado estudios para evaluar la eficacia de las pruebas de detección de melanoma de rutina. Los exámenes periódicos de la piel son la clave para diagnosticar el cáncer de piel en su estadio más temprano, cuando es más fácil de curar. La mayoría de los casos de carcinoma de células basales y carcinoma de células escamosas aparecen primero como cambios en la piel que, cuando el paciente o el médico de cabecera los notan, un dermatólogo los revisa para ver si es cáncer de piel, después de realizar un examen de la piel y una biopsia. Dado que los carcinomas de células basales y de células escamosas casi siempre se curan sin que la persona se someta a un examen de detección específico, ningún estudio ha demostrado que dicho examen mejore las tasas de curación ya altas para esos tipos de cáncer de piel.

Los antecedentes familiares son un factor de riesgo para el melanoma. Además, existe una fuerte evidencia de que el riesgo de melanoma aumenta para las personas que tienen lunares atípicos o muchos lunares comunes. (Los lunares atípicos, también conocidos como nevos displásicos, tienen bordes irregulares, varían en color o son asimétricos, lo que significa que si cortas el lunar por la mitad, las dos mitades no se verán iguales). Otros factores de riesgo de melanoma incluyen melanoma previo o cáncer de piel no melanoma, piel que se quema con facilidad y no se broncea, pecas, ojos azules, cabello rojo y antecedentes de quemaduras solares con formación de ampollas. Hasta la fecha, no hay evidencia que demuestre que si los individuos con cualquiera de estos factores de riesgo se hacen pruebas de detección, se reduciría la cantidad de muertes por melanoma.

Nuestras pautas para la detección del cáncer de piel

Nuestros médicos no recomiendan exámenes de detección de cáncer de piel de rutina. Recomendamos vigilancia dermatológica de por vida para los pacientes con antecedentes personales de melanoma. Además, recomendamos que un dermatólogo considere realizar una evaluación de riesgo de cáncer de piel a las personas que se identifique durante la atención de rutina que cumplen con cualquiera de los siguientes criterios:

  • Antecedentes familiares de melanoma en dos o más parientes consanguíneos
  • Presencia de varios lunares atípicos
  • Presencia de numerosas queratosis actínicas (lesiones precancerosas que son parches escamosos de piel de color gris a rosado en zonas del cuerpo expuestas al sol)