¿El consumo de alcohol causa cáncer? Infórmese sobre los riesgos

Primer plano de una mano sosteniendo una copa de vino tinto.
El público desconoce en gran medida la relación entre el consumo de alcohol y el aumento del riesgo de cáncer. Los mensajes contradictorios de los expertos podrían haber añadido más confusión.

El alcohol contribuye directamente a 100 000 casos de cáncer y 20 000 muertes relacionadas cada año, según el Cirujano General de los EE. UU. El Dr. Vivek Murthy ha pedido actualizar las etiquetas de advertencia del alcohol para incluir el aumento del riesgo de al menos 7 tipos de cáncer común, incluido el cáncer de mama, colon e hígado.

Esta recomendación se basa en pruebas sólidas, consistentes y crecientes de que el consumo de alcohol aumenta el riesgo de desarrollar cáncer. El alcohol es la tercera causa prevenible más importante del cáncer, después del tabaquismo y el exceso de peso.

Pero la mayoría de los estadounidenses no conoce este vínculo. Un estudio publicado en 2023 encontró creencias erróneas generalizadas de que el riesgo varía según el tipo de bebida, y se asignó el riesgo de cáncer más bajo al vino. Otro estudio publicado en 2021 mostró que casi el 70 % de las personas ni siquiera sabían que el alcohol era un factor de riesgo de cáncer.

La psicóloga de MSK Jennifer Hay
Dra. Jennifer Hay

“Aplaudo la acción del Cirujano General para concientizar sobre los riesgos del alcohol”, dice Jennifer Hay, PhD, científica conductual y psicóloga del Memorial Sloan Kettering Cancer Center (MSK), que estudia cómo las personas perciben los distintos riesgos de cáncer, incluido el alcohol, y ha ido ideando formas de superar los conceptos erróneos que la gente tiene sobre el alcohol. “Las personas deben comprender los riesgos para poder tomar decisiones plenamente informadas sobre el consumo de alcohol, especialmente los sobrevivientes de cáncer y aquellos con antecedentes familiares de cáncer. Como señaló el Cirujano General, existen riesgos de cáncer asociados a cualquier consumo de alcohol. Para todos nosotros, cuando se trata de alcohol, menos es mejor”.

¿Cómo aumenta el alcohol el riesgo de cáncer?

Según la bióloga de MSK Irene Orlow, DSc, MS, los mecanismos que aumentan el riesgo de cáncer por el alcohol no se comprenden por completo. Pero, según datos de laboratorio, varios factores pueden influir, entre ellos:

  • Daño en el ADN: El cuerpo descompone el alcohol presente en las bebidas en un compuesto químico llamado “acetaldehído”. El acetaldehído puede hacer que el ADN sea menos estable y desencadenar mutaciones (o cambios) en el ADN, algunas de los cuales están asociadas con el cáncer.
  • Estrés oxidativo: El proceso de descomposición del alcohol genera otras moléculas dañinas llamadas “radicales libres”. Los radicales libres causan estrés oxidativo al dañar el ADN, las proteínas, los lípidos y las células.
  • Cambios hormonales: El metabolismo del alcohol también puede afectar los niveles hormonales. “Un pequeño cambio en el equilibrio hormonal puede tener un gran efecto en las células y en cómo se comunican entre ellas”, dice la Dra. Orlow. “Esto puede ser especialmente relevante cuando se trata del cáncer de mama”.

¿Qué tipos de cáncer tienen mayor riesgo de aparecer por el consumo de alcohol?

La Dra. Orlow afirma que la evidencia epidemiológica más sólida (hasta ahora) sugiere que hay órganos o zonas específicas que tienen el mayor riesgo de desarrollar cáncer por consumo de alcohol, e incluyen los siguientes:

La bióloga de MSK Irene Orlow
Dra. Irene Orlow

Probablemente existen otros tipos de cáncer relacionados con el consumo de alcohol, dice la Dra. Orlow, pero se necesitan más estudios bien diseñados (epidemiológicos y de otro tipo) para demostrar que el alcohol es un factor de riesgo que contribuye.

“Cada tipo de cáncer es muy complejo, y múltiples factores pueden aumentar el riesgo”, afirma. “Por ejemplo, en el caso del melanoma, es difícil diferenciar entre el posible efecto del alcohol y la exposición al sol, y determinar si existe una interacción entre ambas exposiciones”.

¿Por qué la gente no es consciente del riesgo de cáncer que implica beber alcohol?

Existen muchos conceptos erróneos sobre la relación entre el cáncer y el alcohol. La Dra. Hay aclara algunas de las creencias más extendidas:

  • Idea errónea: El vino es inofensivo, o incluso beneficioso, para la salud.
    Esta creencia parece surgir de la confusión sobre los supuestos beneficios del alcohol en relación con las enfermedades cardíacas. “Hubo mucha publicidad en las décadas de 1970 y 1980 por estudios que parecían relacionar el vino, especialmente el vino tinto, con un menor riesgo de enfermedades cardíacas”, dice la Dra. Hay. “La evidencia no se ha sostenido, y desde luego no se traduce en cáncer. El supuesto beneficio para las enfermedades cardíacas ha provocado, lamentablemente, lo que puede llamarse un ‘halo de salud’ en relación con el alcohol en general y el vino en especial”.
     
  • Idea errónea: El aumento del riesgo de cáncer solo está relacionado con ciertos tipos de alcohol.
    Mucha gente piensa que los licores fuertes con mayor graduación pueden ser perjudiciales para la salud, pero que la cerveza y el vino son benignos. “El alcohol es alcohol”, dice la Dra. Hay. “El aumento del riesgo depende de cuánto bebe, no del tipo de alcohol”.
     
  • Idea errónea: el consumo de alcohol ligero o moderado no conlleva un mayor riesgo.
    Otra creencia común es que beber ligera o moderadamente es tan saludable como no beber en absoluto, o incluso más saludable. “Investigaciones recientes han demostrado que incluso pequeñas cantidades (una o dos bebidas al día) pueden aumentar el riesgo de algunos tipos de cáncer, como el de mama”, dice la Dra. Hay. “Esto es difícil de aceptar para mucha gente debido a las normas sociales arraigadas sobre el consumo de alcohol, y porque la mayoría bebe al menos un poco de forma regular. Dos tercios de los estadounidenses han bebido alcohol en los últimos 30 días”.

¿Cómo se puede informar al público sobre el riesgo de cáncer que provoca el alcohol?

La Dra. Hay afirma que los médicos y los responsables de la salud pública deben tomar más medidas para educar a la población sobre los riesgos que conlleva el alcohol. Esto podría incluir lo siguiente:

  • Hacer más énfasis sobre la relación del alcohol con el cáncer durante las visitas al médico.
  • Tener un etiquetado más explícito sobre los peligros en botellas y latas (como con los cigarrillos).
  • Aumentar los mensajes en vallas publicitarias y anuncios de servicio público.
  • Restringir la publicidad de bebidas alcohólicas a los jóvenes.
  • Aumentar los impuestos y precios del alcohol.
  • Eliminar el “pinkwashing”, por el que las compañías de alcohol usan el color rosa o moños rosas para parecer comprometidas a encontrar una cura para el cáncer de mama.

La Dra. Hay y su equipo recibieron una subvención de Prevent Cancer Foundation en enero de 2024 para determinar qué estrategias funcionarán mejor.

“Cambiar comportamientos puede ser difícil, especialmente para algo como beber alcohol, que se asocia de forma positiva con la diversión, las reuniones sociales y la relajación”, dice. “Pero si conseguimos cambiar la narrativa sobre el alcohol, creo que el público responderá. La mayoría de las personas tienen experiencia directa con el cáncer debido a un familiar o amigo cercano, por lo que tienen un fuerte incentivo para evitar la enfermedad”.

No le estamos diciendo a la gente que no beba; simplemente promovemos una elección informada basada en la información más precisa y actualizada sobre el riesgo de cáncer y el alcohol".
Jennifer L. Hay psychologist

A principios de 2023, la Dra. Hay y sus colegas publicaron una crónica en la revista Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention titulado “Moving Beyond the ‘Health Halo’ of Alcohol” (Más allá del ‘halo de salud’ del alcohol). En él preguntan: “En el ámbito de la prevención y el control del cáncer, ¿le hemos estado dando al alcohol un ‘pase libre’?” Sin embargo, también ofrecen un ejemplo importante que invita al optimismo: el cambio de la actitud hacia el tabaquismo.

“El consumo de tabaco alcanzó su punto máximo alrededor de 1964, y luego empezó a caer tras la publicación del informe del Cirujano General sobre el hábito de fumar y el tabaco, lo que llevó a un aumento drástico de la conciencia pública sobre los daños relacionados con el cáncer causados por el consumo de tabaco”, afirma. “Tardó un tiempo, pero se vio el efecto de las campañas de los medios de comunicación, médicos que priorizaban el tema en las interacciones con los pacientes y cambios en políticas como las etiquetas de advertencia. Todo comienza con la concientización del público general sobre el riesgo de cáncer. No le estamos diciendo a la gente que no beba; simplemente promovemos una elección informada basada en la información más precisa y actualizada sobre el riesgo de cáncer y el alcohol”.