Una mañana de noviembre de 2021, Derrick Edwin se despertó con dolor en un costado. Como triatleta en óptimas condiciones, sabía que algo andaba mal. “Dos meses antes, había completado un Ironman, eso implica 2.4 millas de natación, 112 millas en bicicleta, seguidas de un maratón completo, y me sentí muy bien al cruzar la línea de meta. Le dije a mi esposa, AnnaMarie: ’Conozco mi cuerpo. Creo que tengo que ir a emergencias’”.
Los escaneos de imagenología pronto revelaron lo que resultaría ser cáncer de colon en estadio 4. Tenía solo 43 años. “Fue impactante”, dice. “El mundo se detuvo durante 20 minutos mientras yo trataba de averiguar qué hacer”. El siguiente paso de Derrick fue llamar al Memorial Sloan Kettering Cancer Center (MSK) por recomendación de su entrenador. “Me diagnosticaron en la sala de emergencias de Long Island alrededor de las 11 de la mañana y estaba en MSK en Manhattan para las 5. Cuando las cosas finalmente se calmaron y pude pensar, me di cuenta de que tenía que ponerme en contacto con mi empleador”.
Cómo el cáncer puede afectar su vida laboral
Para la mayoría de nosotros, el trabajo es fundamental en nuestras vidas. Ya sea que se trate de un trabajo que amamos o que hacemos para mantenernos (o ambos), el trabajo nos ofrece seguridad financiera, acceso a un seguro de salud y un sentido de propósito y pertenencia, si tenemos suerte.
De hecho, el miedo a perder un trabajo debido a un diagnóstico de cáncer puede ser tan abrumador como el miedo a morir. Uno de cada dos pacientes con cáncer dice tener miedo de compartir su diagnóstico con los empleadores, según una investigación de Working With Cancer, una iniciativa global cofundada por la Fundación Publicis y MSK que alienta a las empresas a comprometerse con la seguridad laboral y los beneficios para los empleados con cáncer y sus cuidadores.
Derrick, gerente del estudio de publicidad interno de una empresa global de tecnología y telecomunicaciones, ha continuado trabajando durante más de tres años de tratamiento, que incluyen cirugías, quimioterapia e inmunoterapia, y ha ganado reconocimientos y premios. “Mis jefes han sido increíbles”, dice, ya que le ofrecieron tiempo libre para recibir tratamiento y le hicieron sentir seguro en su puesto. “Eso me ha permitido concentrarme en mi cáncer y en mi tratamiento, así que esos no fueron factores estresantes. Mi empleador me ha apoyado increíblemente, pero sé que esa no es la norma”.
Derrick fue testigo del impacto de la incertidumbre en el trabajo a través de AnnaMarie, quien, como su cuidadora principal, luchaba por encontrar apoyo en su trabajo; y a través de su amistad con otro paciente en MSK. “Era un hombre muy bueno”, dice Derrick, “y llegamos a ser muy cercanos. Estaba muy enfermo, pero iba a trabajar y se esforzaba por hacer su trabajo; pero sus jefes lo mortificaban, ya que no entendían su situación. Siguió perdiendo empleos. Fue una experiencia reveladora para mí. Al ver sus luchas en el trabajo, comencé a darme cuenta de lo afortunado que era”.
El apoyo en el trabajo mientras se enfrenta al cáncer es una cuestión de supervivencia
Poder trabajar teniendo cáncer, y encontrar apoyo en el trabajo, tiene un impacto significativo en los resultados de los pacientes y, probablemente, incluso en las tasas de supervivencia general, dice Victoria Blinder, MD, oncóloga médica de MSK especialista en mamas que dirige varios estudios de investigación para el Servicio de Salud y Disparidades en el Cáncer del Inmigrante. “Si se tiene un trabajo y se puede mantener un flujo de ingresos y acceso a los beneficios, es más probable que se tenga acceso a los medicamentos que se necesitan y que se viva más tiempo”.
Al principio de su ejercicio, la Dra. Blinder descubrió que sus pacientes tenían dificultades para regresar al trabajo y que había pocos recursos disponibles para ayudarlos a superar esos desafíos. “Nos dimos cuenta de que este era un lugar en el que posiblemente podíamos intervenir para mejorar drásticamente los resultados de los pacientes”.
Cómo los programas de MSK ayudan a las personas con cáncer a moverse en el terreno laboral
En 2018, la Dra. Blinder y sus colegas desarrollaron TEAMWork (Hablar con empleadores y personal médico sobre el trabajo), una aplicación disponible en inglés y español diseñada para ayudar a los pacientes con cáncer de mama a negociar con sus empleadores las adaptaciones en el trabajo.
Basándose en el éxito de esa prueba, crearon WE-ACT, una aplicación para pacientes que trabajan y que tienen cáncer avanzado o metastásico; y el Programa de MSK para el Cáncer y el Trabajo, un programa piloto que empareja a los pacientes con un asesor que los examina para detectar necesidades de terapia ocupacional y física, y que los ayuda a identificar y buscar adaptaciones en el trabajo potencialmente útiles.
En el Centro de Cáncer Colorrectal y Gastrointestinal en Personas Jóvenes de MSK, la mayoría de los pacientes, como Derrick, tienen entre 30 y 40 años, y muchos viven con cáncer como enfermedad crónica. Se trata de un cambio de paradigma, dice Hadley Maya, trabajadora social de MSK. Las personas con cáncer avanzado continúan trabajando durante muchos años, a veces décadas, y esto presenta una incertidumbre complicada para los empleadores. ¿Qué significa trabajar teniendo cáncer a lo largo de la vida?
Cómo afecta el cáncer a los trabajadores más jóvenes
“Es un punto muy frágil desde el punto de vista profesional y financiero” para los pacientes más jóvenes, dice Maya. “No necesariamente han tenido tiempo para generar ahorros y están en medio de la construcción de sus carreras. Muchos de ellos tienen niños pequeños en casa, así como padres ancianos que dependen de ellos para obtener apoyo práctico y financiero. Se aferran tanto a sus trabajos porque significan mucho para ellos desde una perspectiva financiera y de seguro médico. Y para muchos, el trabajo también es una gran parte de su identidad, algo que les da un sentido de propósito y conexión social”.
Incluso antes de que comience el tratamiento, los pacientes con cáncer deben sopesar los riesgos de la transparencia (compartir las noticias de una enfermedad grave con su empleador) frente a los riesgos del aislamiento si eligen mantener su diagnóstico en privado.
Para el individuo y su familia, un diagnóstico de cáncer es como un terremoto u otro desastre natural, dice el trabajador social de MSK Jacob Maier, quien trabaja con los pacientes recién diagnosticados a través de uno de los programas de asistencia oncológica más grandes del país, MSK Direct, que se ofrece por más de 275 empleadores y sindicatos. “Las personas están en estado de shock, y en ese estado de shock todavía tienen que tomar varias decisiones prácticas, como cuánta información compartir con su empleador y con sus colegas”.
El futuro de la asistencia oncológica en el trabajo
Como era de esperar, las investigaciones muestran que los pacientes que se sienten apoyados en el trabajo durante el tratamiento contra el cáncer tienen muchas más probabilidades de trabajar para ese mismo empleador dos años después de terminar su tratamiento. Ese apoyo también afecta positivamente la lealtad de sus colegas: el compromiso y la moral suben en todos los ámbitos. “Estar en un entorno de trabajo en el que se ve que cuidan de un amigo o colega y se hacen adaptaciones durante su momento de necesidad, eso le hará sentir bien con el lugar donde está trabajando”, dice la Dra. Blinder.
Derrick dice que puede entender por qué los empleadores tienen dificultades para adaptarse a los empleados que pasan semanas, meses o incluso años en tratamiento contra el cáncer. “Lo entiendo como una cuestión de fondo: puedo entender que el propietario de un negocio sienta que no está recibiendo lo suficiente de un empleado. Pero si el empleador le hace pasar un mal rato, además de las dificultades del cáncer, y le dice que va a perder el trabajo mientras está en tratamiento, eso es devastador para el alma”.
Se espera que el cáncer aumente en un 50 % para 2050, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), y que los aumentos más significativos afecten a las personas más jóvenes en la plenitud de su vida laboral. Los empleadores tendrán que encontrar formas de mantener el ritmo de una fuerza laboral cada vez más marcada por el cáncer.
“Quiero trabajar”, dice Derrick. “El trabajo es normal. El cáncer va a ser parte de mi vida para siempre; pero durante ocho horas al día, el trabajo me permite dejarlo a un lado y concentrarme en lo que me pagan por hacer, lo que también me permite pagar mi casa, mi vida. Aquí estoy lidiando con el cáncer, pero todavía puedo trabajar en mi oficio lo mejor que puedo y ser reconocido por ello. Eso es increíble”.
Nota del editor: Con gran tristeza comunicamos el fallecimiento de Derrick Edwin, quien murió de cáncer el 20 de julio de 2025. Nuestro más sentido pésame a su esposa, AnnaMarie, a su familia y amigos, y a todos los que le querían.
El Centro de Cáncer Colorrectal y Gastrointestinal en Personas Jóvenes cuenta con el apoyo de la comunidad de donantes de MSK, incluidos Molly y Bill Ford, a través de la Screaming Comet Foundation y la Frechette Family Foundation.
MSK Direct cuenta con el apoyo de la comunidad de donantes de MSK, incluida la Antidote Health Foundation for Cure of Cancer.
El Servicio de Salud y Disparidades en el Cáncer del Inmigrante (Immigrant Health and Cancer Disparities Service) cuenta con el apoyo de la comunidad de donantes de MSK, inclusive de The Ralph Lauren Corporate Foundation.