En este recurso se explican los diferentes tipos de equipos médicos durables para la ducha y la bañera. También se explica dónde comprar estos equipos y cómo utilizarlos.
Mangos portátiles para ducha
Un mango portátil para ducha es un mango de ducha que se puede retirar y sostener en la mano (véase la figura 1). Puede ser útil para las personas que no pueden estar paradas en la ducha o que necesitan ayuda para ducharse.
Los mangos portátiles para ducha:
- Permiten ducharse sentado con más facilidad.
- Permiten ducharse con la ayuda de un cuidador con más facilidad.
- Permiten controlar mejor el sentido y el flujo del agua.
- Se pueden utilizar para evitar mojar ciertas partes del cuerpo. Por ejemplo, un sitio de incisión (corte quirúrgico) o un yeso.
Un mango portátil para ducha puede reducir su riesgo de caída. Puede meterse en la ducha seca o en la bañera y luego abrir el agua una vez que esté dentro.
Cómo usar un mango portátil para ducha
Por lo general, el mango portátil se puede conectar al caño de la ducha que uno ya tiene. Para instalarlo, retire el cabezal de la ducha que usa en la actualidad y cámbielo por el mango portátil. Siga las instrucciones que vienen con el mango portátil para ducha.
En general, los planes de seguro no cubren los mangos portátiles para ducha. Pregunte a su proveedor de seguro para saber qué cubre su plan antes de comprar el producto.
Sillas para ducha
Una silla para ducha es una silla de metal o de plástico que se usa en la ducha. Las sillas suelen tener tapones de goma o ventosas en la parte inferior de las patas. Esto evita que la silla se deslice.
Una silla para ducha permite que las personas que no pueden estar de pie durante mucho tiempo puedan sentarse mientras se duchan. No todas las sillas para ducha caben en duchas o bañeras más pequeñas. Asegúrese de medir la bañera o la ducha antes de comprar una silla para ducha.
Hay 3 tipos comunes de sillas para ducha:
- Sillas para ducha que tienen brazos y respaldo (véase la figura 2).
- Sillas para ducha que tienen respaldo (véase la figura 3).
- Sillas para ducha que no tienen brazos ni respaldo (véase la figura 4).
Cómo usar una silla para ducha
No es necesario instalar la silla para ducha. Para usarla, colóquela en la ducha. Si tiene ventosas, compruebe que se hayan adherido al piso de la ducha antes de usar la silla.
Bancos para bañera
Un banco para bañera es un asiento que se usa para ayudarle a entrar y salir de la ducha o la bañera. Es útil para las personas que tienen problemas para levantar las piernas a fin de entrar en la bañera. El banco tiene tapones de goma o ventosas en la parte inferior de cada pata (véase la figura 5). Estas le ayudan a moverse de forma segura y fácil al evitar que el banco se deslice dentro de la bañera.
Cómo usar un banco para bañera
Coloque 2 patas de su banco para bañera dentro de la bañera. Coloque las otras 2 patas del banco fuera de la bañera (véase la figura 6). Coloque el banco de modo que un poco más de la mitad de él quede dentro de la bañera. Asegúrese de que cada una de las patas quede fija en su sitio de modo que el banco no se deslice. Deje espacio suficiente para las piernas en la parte delantera del banco.
Puede sentarse en su banco y levantar las piernas para introducirlas y sacarlas de la bañera. No tiene que pasar por encima del borde de la bañera.
No puede usar los bancos para bañera con duchas que tienen mamparas de vidrio. Si su ducha tiene mamparas de vidrio, puede quitarlas. Reemplace las mamparas con cortinas para que pueda usar un banco de bañera. Puede volver a colocarlas después, si es necesario.
Dónde comprar los accesorios para ducha y bañera
Puede comprar un mango portátil para ducha, una silla para ducha o un banco para bañera en:
- Tiendas o sitios web de suministros médicos.
- Farmacias al por menor (Walgreens o CVS).
- Supercentros (Wal-Mart o Target).
- Tiendas de artículos para el hogar (Lowe’s o Home Depot).
- Tiendas en línea (Amazon).
En general, los planes de seguro no cubren estos accesorios. Algunos planes pueden cubrir sillas para ducha y bancos para bañera con receta médica. Pregunte a su proveedor de seguro para saber qué cubre su plan antes de comprar el equipo que necesite. Si su plan lo cubre, solicite una receta a su proveedor de cuidados de la salud. Siga las instrucciones de su proveedor de seguro para obtener cobertura.