Cómo ayudar a su niño a alimentarse durante el tratamiento

Esta información le ayudará a animar a su niño a alimentarse durante el tratamiento contra el cáncer. Si su niño tiene un problema de alimentación que no se analiza en este recurso, hable con el equipo de atención médica.

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La manera en que el tratamiento contra el cáncer puede afectar la alimentación del niño

Los efectos secundarios del tratamiento contra el cáncer pueden cambiar los alimentos que el niño elige y su apetito. Algunos tratamientos pueden causar lo siguiente:

  • Pérdida de apetito:
  • Dolor de garganta y boca
  • Problemas dentales
  • Modificación del sentido del gusto
  • Náuseas (una sensación de que va a vomitar)
  • Vómitos
  • Diarrea (defecación blanda o aguada)
  • Estreñimiento (defecar con menos frecuencia de lo normal)
  • Pérdida de peso
  • Aumento de peso
  • Aversión hacia algunos alimentos (repugnancia por determinadas comidas)

Los efectos del tratamiento son diferentes para cada persona. Es posible que su niño no tenga ningún problema importante de alimentación durante el tratamiento. Si tiene problemas de alimentación, los problemas generalmente mejoran una vez que el tratamiento finaliza.

Pregunte al médico de su niño de qué manera el tratamiento del niño podría afectar su alimentación. El dietista pediátrico puede ayudarle a planificar la dieta de su niño, tanto en casa como mientras esté en el hospital. Para obtener más información, también puede leer el recurso La alimentación apropiada durante su tratamiento contra el cáncer.

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Cómo controlar los síntomas

Pérdida de apetito:

  • Haga que la hora de comer sea un momento divertido.
    • Invite a un amigo a las comidas o los refrigerios de su niño.
    • Ponga música durante las comidas.
    • Intente cambiar la hora, el lugar y los alrededores de las comidas.
    • Haga un picnic, incluso si es en la casa.
    • Miren un programa de televisión que les guste a la hora de comer.
  • No obligue al niño a comer. No lo amenace, regañe ni castigue si no puede ingerir suficiente comida.
  • Deje que el niño coma cuando tenga hambre.
  • El niño no tiene la obligación de comer solo 3 comidas al día. Es posible que varias comidas más pequeñas a lo largo del día sean una mejor opción. Por ejemplo, ofrezca una comida o refrigerio pequeño cada 2 o 3 horas. Incluso son de utilidad algunos mordiscos o puñados de alimentos ricos en calorías y con alto contenido de proteínas cada 30 o 60 minutos. Intente ofrecerle al niño comidas a diferentes horas para ver qué es lo que funciona mejor en su caso.
  • Limite la cantidad de líquido que el niño consume a la hora de comer. Los líquidos producen una sensación de saciedad y es posible que le hagan sentir demasiado lleno como para comer alimentos sólidos. Ofrézcale mucho líquido en otros momentos del día.

Dolor de boca o garganta

  • Pruebe con líquidos y alimentos blandos fáciles de masticar y tragar, como los siguientes:
    • Yogur (bebible y común)
    • Helado
    • Leche y batidos de leche
    • Néctares de durazno, pera y albaricoque (la mayoría de los néctares tienen más calorías que los jugos comunes)
    • Plátanos, puré de manzana y otras frutas blandas
    • Sandía o cantalupo
    • Requesón, puré de papas o macarrones con queso
    • Natillas
    • Budines
    • Gelatina (como Jell-O®)
    • Huevos revueltos
    • Avena
    • Crema de trigo u otros cereales cocidos
    • Puré de verduras (como guisantes y zanahorias)
    • Puré de carnes
  • Use una pajita (popote) para beber líquidos.
  • Pruebe a servir los alimentos fríos o a temperatura ambiente. Los alimentos calientes o tibios pueden irritar la boca y garganta del niño. Pregúntele al niño cuál es su temperatura preferida. Quizás también sea conveniente que haga una prueba de degustación en la que su niño pruebe alimentos y bebidas a diferentes temperaturas. Esto puede ayudarle a usted a decidir cómo preparar las comidas.
  • Si al niño le duelen los dientes y las encías, dígale al dentista. El dentista puede indicarle productos especiales para la higiene dental.
  • Pregúntele al médico del niño sobre las pastillas o los espráis anestésicos (con un medicamento para adormecer la zona). Estos pueden ayudar a que la boca y la garganta del niño no estén tan sensibles.
  • Haga que el niño se enjuague frecuentemente la boca con agua. Esto ayuda a eliminar los alimentos y las bacterias y ayuda a la cicatrización de la boca.

Modificación del sentido del gusto

  • Es posible que las carnes rojas, como la carne de res, tengan un sabor desagradable. Si es así, en su lugar ofrezca a su niño pollo, pavo, huevos, productos lácteos o pescado que no tenga un olor fuerte.
  • Aumente el sabor de la carne o el pescado sazonándolos con jugos dulces, fruta o aderezos cítricos. Por ejemplo:
    • Cerdo agridulce con piña
    • Pollo con glaseado de miel
    • Filete de falda (“london broil”) en aderezo italiano
  • Si el niño no tiene dolor de boca ni garganta, aderece los alimentos con sabores ácidos, como los siguientes:
    • Rodajas de limón
    • Limonada
    • Frutas cítricas
    • Vinagre
    • Alimentos conservados en vinagre
  • Pruebe con caramelos de limón, pastillas de menta o chicle. Estas opciones pueden ayudar a eliminar los sabores desagradables que permanecen en la boca del niño después de comer.
  • Utilice tenedores y cucharas de plástico. Los utensilios de metal pueden tener un gusto metálico.
  • Pruebe condimentos o adobos que por lo general no usa (como ajo, cebolla u otras hierbas y especias).
  • Agregue una pequeña cantidad de azúcar a los alimentos. Esto puede ayudar a que la comida tenga un mejor sabor y reducirá los sabores salados, amargos o ácidos.
  • Agregue frutas frescas a las malteadas, el helado o el yogur.
  • Haga que el niño se enjuague la boca antes de comer, para lavar los botones gustativos. El enjuague puede hacerse con té, gaseosa de gengibre, agua salada o agua con bicarbonato.
  • Ofrezca frutas congeladas (como melón, uvas, naranjas y sandía).
  • Ofrezca verduras frescas. Tal vez sean más atractivas que las enlatadas o congeladas.
    • Si el niño tiene neutropenia, pregunte al dietista qué frutas y verduras frescas son seguras para comer.
  • Si los líquidos tienen un sabor desagradable, ofrezca líquidos con una pajita o use un vaso tapado para reducir los olores.

Sequedad bucal

  • Pruebe con comidas y bebidas ácidas (como limonadas). Estos alimentos pueden ayudar a que el niño produzca más saliva. No haga esto si el niño también tiene la boca adolorida o dolor de garganta.
  • Ofrezca chicles, caramelos solubles o paletas sin azúcar. Estas golosinas pueden ayudar a que el niño produzca más saliva.
    • Dado que algunos tratamientos pueden aumentar el riesgo de caries, es posible que las versiones sin azúcar sean mejores que aquellas con azúcar. Sobre todo si el niño tiene boca seca porque posiblemente comerá más caramelos y paletas de lo habitual.
  • Ofrezca alimentos blandos y en puré.
  • Sirva los alimentos con caldo, salsas, jugo de carne, manteca o aderezos para ensalada, a fin de que se humedezcan y sean más fáciles de masticar y tragar.
  • Ofrézcale al niño un sorbo de agua cada pocos minutos durante las comidas, para facilitarle la acción de tragar y hablar.
  • Pregunte al médico o dentista del niño acerca de productos que pueden ayudarle a recubrir y protegerle la boca.
  • Mantenga los labios del niño humedecidos con bálsamos para labios (como la pomada Aquaphor® o A&D®).

Para obtener más información, lea el recurso Cuidado bucal durante su tratamiento contra el cáncer.

Náuseas

  • Pruebe con alimentos como los siguientes:
    • Tostadas y galletas saladas sin untar
    • Yogur sin saborizar o con sabor a frutas
    • Polvo azucarado
    • Pretzels
    • Pastel de ángel
    • Avena
    • Pollo sin piel (asado o hervido, no frito)
    • Frutas y verduras que sean blandas (como peras o duraznos enlatados)
      • Si el niño tiene neutropenia, pregunte al dietista qué frutas y verduras son seguras para comer.
    • Sorbos de líquidos claros (como agua, caldo, helado sin leche, Jell-O y jugos de frutas)
    • Trocitos de hielo, caramelos solubles o paletas sin azúcar
  • Evite lo siguiente:
    • Alimentos grasos, mantecosos o fritos (como papas fritas)
    • Alimentos muy dulces (como postres abundantes)
    • Alimentos picantes y condimentados
    • Alimentos con olores fuertes
  • Ofrézcale al niño cantidades pequeñas de comida a menudo y lentamente. Por ejemplo, ofrézcale de 6 a 8 comidas o refrigerios pequeños en lugar de 3 comidas abundantes.
  • Evite servir las comidas en una habitación demasiado calurosa o que tenga olores a cocina. Es posible que esto le dé náuseas al niño.
  • Sirva los alimentos a temperatura ambiente o más fríos. Sirva las bebidas frías o refrigeradas. Pruebe congelar las bebidas favoritas en bandejas para hacer cubos de hielo.
  • No obligue al niño a comer sus comidas favoritas si siente náuseas. Esto podría hacer que esas comidas dejen de gustarle.
  • Permita que el niño descanse después de las comidas. Estar demasiado activo después de comer puede hacer que la digestión sea más lenta y provocar náuseas.
  • Si el niño suele tener náuseas a primera hora de la mañana, pruebe a ofrecerle tostadas secas o galletas saladas mientras aún está en la cama.
  • Si el niño tiene náuseas durante el tratamiento, evite darle comida durante 1 o 2 horas antes de este.

Para obtener más información, lea el recurso Náuseas y vómito debido a quimioterapia.

Vómitos

Pueden producirse vómitos después de las náuseas. Pueden ocurrir como consecuencia del tratamiento, el olor de los alimentos, una indigestión (dolor o molestias en el estómago del niño) o el movimiento. En el caso de algunos niños, ciertos ambientes, como el hospital, pueden causar vómitos. Si los vómitos son intensos o duran más de 24 horas, comuníquese con el médico del niño. Los vómitos no controlados pueden causar deshidratación. En algunos casos, si puede controlar las náuseas del niño, puede evitar que vomite.

Si el niño vomita:

  • No le dé nada de comer ni de beber hasta que los vómitos estén bajo control.
  • Una vez que haya controlado los vómitos, ofrézcale pequeñas cantidades de líquidos claros. Cuando retenga los líquidos claros, pruebe con una dieta líquida completa (como cereal colado, budín, yogur, batidos de leche y sopas cremosas). Continúe ofreciéndole cantidades pequeñas tan a menudo como el niño pueda retenerlas. Si se siente bien con una dieta líquida completa, aumente gradualmente la consistencia de los alimentos hasta darle una dieta habitual.
  • Pregunte al médico del niño sobre medicamentos para controlar las náuseas.

Para obtener más información, lea el recurso Náuseas y vómito debido a quimioterapia.

Diarrea o defecación blanda

Si el niño tiene diarrea que no se detiene, defecación blanda más de 3 veces en un período de 24 horas, o ambos, comuníquese con el médico. La diarrea no controlada puede causar deshidratación.

Si el niño tiene diarrea o defecación blanda:

  • Trate de darle alimentos que sean bajos en grasa y bajos en fibra, como:
    • Yogur bajo en grasa sin fruta
    • Arroz con caldo
    • Fideos
    • Sémola o crema de trigo
    • Huevos duros
    • Plátanos maduros
    • Fruta enlatada o cocida sin piel
    • Requesón bajo en grasa
    • Pollo o pavo sin piel, carne de res tierna o molida, o pescado asado o hervido (no frito)
  • Hasta que la diarrea esté bajo control, evite lo siguiente:
    • Alimentos mantecosos, grasosos o fritos
    • Frutas y verduras crudas
    • Verduras con alto contenido de fibra (como brócoli, maíz, frijoles, repollo y coliflor)
    • Especias fuertes (como chile picante, curry y mezcla de especias de cajún)
    • Alimentos con alto contenido de azúcar (como postres de gelatina con sabor a frutas)
    • Bebidas con cafeína (como refrescos o cocoa)
    • Bebidas gasificadas
  • Ofrezca pequeñas cantidades de alimentos y líquidos durante el día, en lugar de 3 comidas abundantes.
  • Ofrezca líquidos a temperatura ambiente. Evite servir comidas muy calientes o muy frías.
  • Sirva comidas y líquidos sólidos que contengan sodio (sal) y potasio. A menudo, estos minerales se pierden cuando alguien tiene diarrea.
    • Los alimentos con alto contenido de sal son, por ejemplo, consomé y caldos sin grasa.
    • Los alimentos con alto contenido de potasio son, por ejemplo, plátanos, papas hervidas o en puré, duraznos y albaricoques.

Para obtener más información, lea el recurso La diarrea.

Estreñimiento

  • Para controlar el estreñimiento, ofrézcale al niño una bebida caliente unos 30 minutos antes de la hora a la que habitualmente defeca. Quizás lo mejor sea hacer esto en la mañana y 1 hora después de las comidas.
  • Ofrezca alimentos con alto contenido de fibras, junto con líquidos abundantes. Comer más fibra sin beber suficientes líquidos puede agravar el estreñimiento. Los alimentos con alto contenido de fibra son, por ejemplo, los siguientes:
    • Panes y cereales de grano integral
    • Arroz integral
    • Frutas deshidratadas, como uvas pasas y ciruelas pasas
    • Frutas y verduras crudas (como coliflor, guisantes, manzanas, peras, naranjas y bayas).
      • Si el niño tiene neutropenia, pregunte al dietista del niño qué frutas y verduras son seguras para comer.
  • Dele al niño muchos líquidos.
  • Conserve la piel de las frutas y verduras crudas y cocidas para aumentar la cantidad de fibra.
  • Agregue salvado a comidas como guisados y pan casero.
  • Si es posible, anime a su hijo a hacer ejercicio. Hable con el médico o el fisioterapeuta acerca de la cantidad y el tipo de ejercicio que es adecuado para su niño.

Para obtener más información, lea el recurso Estreñimiento o mire el video How to Manage Constipation During Chemotherapy.

Pérdida de peso

Cuando el niño esté comiendo menos de lo habitual, haga que cada bocado cuente. Es posible que el equipo de atención médica recomiende que le ofrezca alimentos ricos en calorías y proteínas. Las proteínas ayudan a que el cuerpo del niño se mantenga fuerte y se recupere. Los alimentos ricos en calorías ayudan al niño a mantener un peso saludable.

Aumento de peso

Si su niño está tomando determinados medicamentos, como prednisone (Deltasone®) o dexamethasone (Ozurdex®, Maxidex®), es posible que los efectos secundarios incluyan aumento del apetito y del peso.

  • Hable con el médico acerca del aumento de peso. Le puede explicar por qué ocurre.
  • No ponga al niño a dieta para bajar de peso, salvo que el médico lo recomiende.
  • Si el niño tiene mucho apetito, el dietista puede ayudarle a planificar comidas y refrigerios saludables.

Problemas dentales

Determinados tratamientos contra el cáncer, como radiación a la cabeza o el cuello y quimioterapia en grandes dosis antes de un trasplante de células madre, pueden causar caries. Comer refrigerios y alimentos azucarados también puede afectar los dientes del niño.

  • Anime al niño a cepillarse los dientes después de los refrigerios y las comidas.
  • Visite regularmente el dentista del niño.
  • Utilice cepillos dentales de cerdas suaves, especialmente cuando el niño tenga las encías o los dientes sensibles.
  • Asegúrese de que el niño se enjuague la boca con agua tibia.
  • Limite la cantidad de caramelos masticables que su niño come.
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Cómo aumentar las calorías y proteínas

Use los alimentos que se mencionan a continuación para aumentar la cantidad de calorías que contienen las comidas del niño. Todas las cantidades de calorías que aparecen más abajo son estimadas. Es posible que las diferentes marcas tengan diferentes cantidades.

Para evitar que los bebés y los niños menores de 4 años se atraganten, siempre debe vigilarlos a la hora de comer. Esto es muy importante cuando se ofrecen trozos pequeños de alimentos (como frutos secos, palomitas de maíz, trozos de frutas, uvas, cucharadas de mantequilla de maní, cubos de queso duro, carne cortada en cubos y perros calientes).

Aguacate (50 calorías en 2 cucharadas)

  • Untar sobre galletas saladas o tostadas.
  • Agregar aguacate cortado en cubos en las ensaladas o tortillas de huevo.
  • Pisar el aguacate con jugo de limón y una pizca de sal para hacer un aderezo para ensalada.
  • Agregar aguacate en rodajas a los sándwiches.
 

Mantequilla y margarina (100 calorías en 1 cucharada)

  • Agregar a sopas, puré de papas y papas horneadas, cereales calientes, sémola de maíz, arroz, fideos y verduras cocidas.
  • Mezclar con sopas cremosas, salsas y jugos de carne.
  • Combinar con hierbas y aderezos y untar sobre las carnes o hamburguesas cocidas, y los platos de pescado y huevo.
  • Usar mantequilla o margarina derretida para mojar los mariscos (como camarones, vieiras, cangrejo y langosta).

Leche entera (150 calorías en 8 onzas o 227 gramos) Crema espesa (50 calorías en 1 cucharada)

  • Agregar al puré de papas o de verduras.
  • Usar en sopas cremosas, salsas, platos de huevo, masas, budines y natillas.
  • Agregar al cereal caliente o frío.
  • Mezclar con fideos, pasta, arroz y puré de papas.
  • Verter sobre el pollo o pescado mientras se hornea.
  • Usar para unir los ingredientes en hamburguesas, rollos de carne y croquetas.
  • Usar leche entera en lugar de leche descremada.
  • Usar crema en lugar de leche en las recetas.
  • Hacer chocolate caliente con crema y agregar malvaviscos.

Queso (100 calorías en 1 onza o aprox. 28 g)

  • Derretir sobre los guisados, las papas y las verduras.
  • Agregar a tortillas, sándwiches y verduras.
  • Agregar una cantidad extra a la pizza.
  • Probar los palitos de queso.
 

Queso crema (50 calorías en 1 cucharada)

  • Untar sobre pan, muffins, rodajas de frutas y galletas saladas.
  • Formar pelotas y recubrir con frutos secos cortados, germen de trigo o granola.

Crema agria (26 calorías en 1 cucharada)

  • Agregar a sopas cremosas, papas horneadas, macarrones con queso, verduras, salsas, aderezos para ensalada, estofados, carne y pescado horneados.
  • Usar como cobertura para pasteles, fruta, postres de gelatina, pan y muffins.
  • Usar como salsa para mojar frutas y verduras frescas.
  • Servir sobre fruta fresca, agregar azúcar morena y enfriar.

Aderezos para ensalada y mayonesa (100 calorías en 1 cucharada)

  • Usar como pasta untable en sándwiches.
  • Combinar con carne, pescado y ensaladas de huevo o verduras.
  • Usar como ingrediente para unir en las croquetas.

Miel o mermelada (60 calorías en 1 cucharada) Azúcar (48 calorías en 1 cucharada)

  • Agregar a pan, cereales, bebidas lácteas y postres de fruta y yogur.
  • Usar como glaseado para carnes, como pollo.

Granola (de 200 a 300 calorías en ½ taza)

  • Usar en masa para galletas, bollos y pan, y en parfaits.
  • Espolvorear en yogur, helado, budín, natilla y fruta.
  • Disponer en capas con frutas, y hornear.
  • Mezclar con frutas deshidratadas y frutos secos como refrigerio.
  • Usar como sustituto del pan o el arroz en las recetas de budín.
 

Frutas secas como pasas, ciruelas, albaricoques, dátiles e higos (100 calorías en 1 a 2 onzas, 28.35 g a 56.7 g)

  • Probar cocinar frutas secas. Servirlas en el desayuno con cereales tibios o como postre o refrigerio.
  • Agregar a muffins, galletas, panes, pasteles y platos a base de arroz y cereales, cereales para el desayuno, budines y rellenos.
  • Hornear en tartas y empanadas.
  • Combinar con verduras cocidas (como zanahorias, batatas, ñames, calabaza y calabacetes).
  • Combinar con frutos secos o granola como refrigerio.

Helado de primera calidad (150 a 270 calorías en 4 onzas o 113.4 g) Yogur (150 calorías en 8 onzas o 227 gramos) Yogur helado (117 calorías en 4 onzas o 113.4 g)

  • Agregar a bebidas gasificadas (como ginger ale, zarzaparrilla o bebidas de cola).
  • Agregar a bebidas lácteas, como batidos de leche.
  • Agregar a cereales, frutas, postres a base de gelatina y pasteles. Licuar o batir con frutas blandas o cocidas.
  • Colocar helado o yogur helado a modo de relleno de sándwich entre rodajas de pastel, galletas o galletas Graham.
  • Hacer bebidas para el desayuno con fruta.

Huevos (80 calorías en 1 huevo)

  • Agregar huevos duros cortados a ensaladas y aderezos, verduras, guisados y carnes con crema.
  • Agregar más huevos o claras a la masa para quichés, panqueques y tostadas francesas.
  • Agregar más claras a huevos revueltos y tortillas.
  • Hacer natilla con huevos, leche y azúcar.
  • Agregar más yemas duras a huevos rellenos y pastas untables para sándwiches.
  • No usar huevos crudos ni a medio cocer. Es posible que tengan bacterias nocivas. Los alimentos a medio cocer pueden enfermar a su niño, especialmente cuando su sistema inmunitario está debilitado durante el tratamiento.

Frutos secos, semillas y germen de trigo (25 calorías en 1 cucharada)

  • Agregar a guisados, panes, muffins, panqueques, galletas y waffles.
  • Espolvorear sobre frutas, cereales, helado, yogur, verduras, ensaladas y tostadas como cobertura crujiente.
  • Usar en lugar de migajas de pan.
  • Mezclar con perejil o espinaca, hierbas y crema en las salsas para fideos, pasta o verduras.
  • Hacer rodar un plátano sobre frutos secos cortados.

Mantequilla de maní (95 calorías en 1 cucharada)

  • Untar sobre sándwiches, tostadas, muffins, galletas saladas, waffles, panqueques y trozos de fruta.
  • Usar como salsa para mojar verduras crudas, como zanahorias y apio. Asegúrese de que las verduras estén bien lavadas si su niño tiene neutropenia.
  • Mezclar con bebidas lácteas y de otros tipos.
  • Agregar a helado blando y yogur, y revolver.

Carne (aproximadamente 120 a 200 calorías en 3 onzas o 85 g) Pescado (aproximadamente 100 a 175 calorías en 3 onzas o 85 g)

  • Agregar carne o pescado cocidos y cortados a verduras, ensaladas, guisados, sopas y salsas.
  • Para aportar más proteínas y obtener un sabroso refrigerio, envolver la carne o el pescado cocidos en masa casera o comprada para tartas o galletas, y hornear.
  • Usar en tortillas, quiches, rellenos para sándwiches y rellenos para pollo y pavo.
  • Agregar a papas horneadas rellenas.
 

Legumbres como guisantes, frijoles y lentejas (aproximadamente 100 a 200 calorías en 8 onzas o 227 g)

  • Cocinar y usar en sopas.
  • Agregar a guisados, pastas y platos a base de cereales que contengan queso o carne.
  • Hacer puré de frijoles cocidos con queso y leche.
  • Nachos con queso derretido.
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Ideas para refrigerios rápidos y fáciles

  • Palomitas de maíz (simple o con mantequilla)
  • Trozos de fruta fresca (también se puede usar fruta enlatada o deshidratada)
  • Cereal
  • Cubos de queso con galletas saladas o fruta
  • Pastas untables de pollo o pescado sobre galletas saladas o panes
  • Salsas para mojar hechas con queso, frijoles o crema agria
  • Granola en yogur, helado, budín, cereales calientes, panqueques o fruta enlatada o fresca
  • Guacamole en pan, galletas saladas o chips
  • Batidos o bebidas del tipo “desayuno instantáneo”
  • Frutos secos
  • Mantequilla de maní (para untar sobre fruta, galletas saladas, o para comer con mermelada o jalea sobre pan)
  • Pan de pita y hummus
  • Bagel de pizza o muffin inglés
  • Budines y natillas
  • Verduras crudas y salsa para mojar
  • Leche entera o al 2 % (con chocolate o sola)
  • Leche de origen no lácteo (de soja, almendra, avena o proteína de guisante)
  • Yogur con fruta
  • Yogur y batidos de fruta
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Recetas de licuados

Para las siguientes recetas, coloque los ingredientes en la licuadora y licúe hasta que todo se haya mezclado de manera uniforme.

Licuado para el desayuno
Ingredientes:
  • ½ taza de leche
  • ½ manzana (pelada)
  • ½ taza de granola
  • ¼ taza de yogur griego sin saborizar hecho con leche entera
  • ½ plátano mediano
  • 1 cucharada de miel
  • 3 gotas de extracto de vainilla
  • 4 cubos de hielo
Contenido nutricional:
  • 560 calorías
  • 27 gramos de proteína
Licuado de plátano (2 porciones)
Ingredientes:
  • ½ taza de leche
  • 1 ½ plátanos medianos
  • ½ taza de yogur griego sin saborizar hecho con leche entera
  • 2 cucharaditas de miel
  • 3 gotas de extracto de vainilla
  • 4 cubos de hielo
Contenido nutricional:
  • 405 calorías
  • 10 gramos de proteína
Licuado a la caribeña (2 porciones)
Ingredientes:
  • ½ taza de leche de coco
  • ¼ taza de piña (enlatada)
  • ¼ taza de jugo de naranja
  • ½ taza de yogur griego sin saborizar hecho con leche entera
  • 1 cucharadita de miel
  • 3 gotas de extracto de vainilla
  • 4 cubos de hielo
Contenido nutricional:
  • 435 calorías
  • 8 gramos de proteína
 
Licuado S’mores (2 porciones)
Ingredientes:
  • ½ taza de leche de coco
  • 1 plátano mediano
  • 4 galletas Graham
  • ½ taza de yogur griego sin saborizar hecho con leche entera
  • 2 cucharaditas de salsa de chocolate
  • 3 gotas de extracto de vainilla
  • 2 cucharaditas de miel
  • 4 tazas de hielo
Contenido nutricional:
  • 720 calorías
  • 16 gramos de proteína
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Suplementos nutricionales orales

Si el niño no está obteniendo suficientes calorías y proteínas solo de la dieta, su equipo de atención médica quizás le sugiera suplementos nutricionales orales. Puede obtener estos suplementos en líquido, polvo o aceite. Algunos suplementos pueden agregarse a las comidas, mientras que otros pueden comerse solos para sumar más calorías y proteínas a la dieta del niño. La mayoría de los suplementos no contienen lactosa, lo cual significa que el niño puede consumirlos aun si tiene problemas para digerir los productos lácteos.

MSK no avala ninguno de los productos indicados a continuación. Todos los suplementos son kosher excepto por Super Soluble Duocal®.

Marca Descripción Contenido nutricional Comentarios
Carnation Breakfast Essentials® (Nestlé)
  • Polvo a base de leche, con sabor y endulzado que se puede mezclar con leche o con agua.
  • Se ofrece en sabor chocolate, vainilla y fresa.
  • También se ofrece en envases premezclados y listos para beber
� calorías y 13 gramos de proteínas cuando se mezcla con 6 onzas o 171 gramos de leche entera.
  • Se ofrece con y sin lactosa
  • Algunas versiones vienen con fibra extra, más calorías y proteína adicional
  • Algunas versiones son sin azúcar
PediaSure® (Abbott Nutrition)
  • Líquido a base de leche, con sabor y endulzado
  • Se ofrece en sabor vainilla, chocolate, fresa, plátano y otros sabores
240 calorías y 7 gramos de proteína en cada porción de 8 onzas o 237 gramos.
  • Apto para personas con intolerancia a la lactosa
  • Sin gluten
  • Se ofrece con y sin fibra
  • Refrigérese después de abrir
Scandishake® (Aptalis Pharma US, Inc.)
  • Batido en polvo, rico en calorías
  • Se ofrece en sabor vainilla, chocolate y fresa
600 calorías y 12 gramos de proteínas cuando se mezcla con 8 onzas o 227 gramos de leche entera.
  • Se ofrece en una versión sin lactosa
PediaSure® Peptide (Abbott Nutrition)
  • Bebida líquida endulzada, a base de leche
  • Disponible en sabor vainilla y fresa
237 calorías y 7 gramos de proteínas en cada porción de 8 gramos o 227 gramos.
  • Hecho especialmente para niños con diarrea y otros problemas estomacales, como náuseas y problemas de digestión
  • Sin gluten
Ensure Original® (Abbott Nutrition)
  • Malteada a base de leche
  • Disponible en sabor vainilla, leche con chocolate, chocolate amargo, fresa, café con leche y mantequilla y pacana
220 calorías y 9 gramos de proteína en cada porción de 8 onzas o 227 gramos. La versión con mayor contenido calórico, Ensure Plus®, contiene 350 calorías y 13 gramos de proteínas en cada porción de 8 onzas o 227 gramos.
  • Sin gluten
  • Apto para aquellos con intolerancia a la lactosa
Ensure Clear® (Abbott Nutrition)
  • Bebida de líquidos claros
  • Disponible en sabor durazno, granada y arándanos y combinación de frutas
180 calorías y 9 gramos de proteína en cada porción de 10 onzas o 283 gramos.
  • Sin lactosa, sin grasas, sin gluten
  • Refrigérese después de abrir
Ensure Clear® Therapeutic Nutrition (Abbott Nutrition)
  • Bebida de frutas clara
  • Disponible en sabor manzana y mezcla de fresas
200 calorías y 7 gramos de proteínas en cada porción de 6.8 onzas o 193 gramos.  
Resource Breeze® (Nestlé)
  • Bebidas de fruta
  • Disponible en sabor durazno, naranja y bayas silvestres
250 calorías y 9 gramos de proteínas en cada porción de 8 onzas o 227 gramos.
  • Sin lactosa
  • Sin grasa
  • Refrigérese después de abrir
Super Soluble Duocal® (Nutricia)
  • Potenciador de calorías y grasas en polvo, sin sabor
  • Para niños de 1 año o más
  • Puede mezclarse con comidas y bebidas
25 calorías en cada cucharada.
  • Usar solo según las indicaciones del dietista o médico
  • Una vez abierto, debe usarse en el correr de 1 mes
Polvo de proteína Nutricost
  • Polvo 100 % proteína de suero de leche, sin sabor
  • Para niños de 5 años o más
  • Puede mezclarse con comidas y bebidas
140 calorías y 30 gramos de proteínas en cada cucharada.
  • Usar solo según las indicaciones del dietista o médico
  • Una vez abierto, debe usarse en el correr de 1 mes

Detalles de contacto para comprar suplementos nutricionales orales

Abbott Nutrition
1-800-227-5767
www.abbottnutrition.com

Nestlé
800-422-ASK2 (800-422-2752)
www.neslehealthscience.us

Nutricia
800-365-7354
www.nutricia-NA.com

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Preguntas frecuentes

Mi niño tiene neutropenia y el médico dijo que debía seguir una dieta con bajo contenido microbiano. ¿Qué puede comer?

El dietista o enfermero de su niño le dará algunas pautas acerca de cómo seguir una dieta con bajo contenido microbiano. Lea el recurso Dieta con bajo contenido microbiano para obtener más ayuda con la planificación de las comidas.

 

¿Puede el niño comer azúcar?

Sí. No hay suficientes pruebas científicas que demuestren que evitar el azúcar prevendrá el desarrollo o la reaparición del cáncer.

Las azúcares naturales (como aquellas que se encuentran en las frutas, las verduras y los productos lácteos) son parte de una dieta equilibrada. No recomendamos limitar los alimentos a menos que el equipo médico o dietista de su niño lo sugieran.

¿Hay algo que el niño pueda comer para que sus recuentos de glóbulos blancos aumenten?

No existen suplementos ni alimentos específicos que se haya constatado que aumentan los recuentos de glóbulos blancos. Los suplementos de hierro pueden utilizarse para aumentar los glóbulos rojos, pero no los glóbulos blancos. Hable con el médico del niño para recibir más orientación.

¿Hay algo que el niño pueda comer para fortalecer su sistema inmunitario?

La mejor manera para que su niño fortalezca su sistema inmunitario es que coma una dieta saludable rica en calorías y proteínas que incluya una variedad de alimentos.

¿Qué alimentos debe evitar mi niño mientras recibe quimioterapia?

Existen pautas alimentarias específicas con respecto a algunos medicamentos que se emplean en quimioterapia. El médico de su niño le dará esta información. Por lo demás, ofrezca al niño una variedad de alimentos para mantenerlo lo más sano posible.

¿Por qué los niveles de potasio y magnesio del niño a veces bajan durante el tratamiento?

Algunos medicamentos de la quimioterapia (como cisplatino), pueden hacer que el niño pierda magnesio y potasio. El magnesio y el potasio se eliminan del cuerpo en la orina. Se necesitan niveles normales de magnesio y potasio para mantener la salud del corazón y del sistema nervioso. Si el niño está recibiendo un medicamento de quimioterapia que afecta los niveles de potasio y magnesio, el médico le dirá cómo mantener estos niveles en un intervalo normal.

¿Debería el niño evitar los productos lácteos?

No existen pruebas científicas que muestren un vínculo sólido entre los productos lácteos y el cáncer pediátrico. Los productos lácteos son la mejor fuente de calcio, y el niño necesita calcio para crecer. Recomendamos que el niño obtenga el calcio de productos lácteos saludables, así como también de otras fuentes, como verduras de hoja verde.

¿Hay suplementos vitamínicos, minerales o herbales que el niño pueda tomar?

Hable con el equipo de atención médica de su niño antes de darle remedios herbales, remedios botánicos caseros u otros suplementos alimenticios durante el tratamiento. Estos pueden impedir que el tratamiento tenga el efecto que debería tener. No le dé al niño ningún suplemento vitamínico, mineral ni herbal durante el tratamiento, salvo que el médico lo apruebe. No hay pruebas científicas de que los suplementos alimenticios o remedios herbales puedan curar el cáncer o impedir que regrese.

Para obtener más información, lea el recurso Los remedios herbales y el tratamiento contra el cáncer. También puede visitar el sitio web del Servicio de Medicina Integral de MSK, “About Herbs, Botanicals & Other Products” (“Información sobre hierbas, productos botánicos y otros productos”) en www.aboutherbs.com”.

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Recursos para pacientes y cuidadores

Recursos de MSK

Puede encontrar estos recursos en línea, o puede pedírselos a su enfermero o dietista.

 

Recursos externos

Sociedad Americana contra el Cáncer (ACS)
www.cancer.org
800-227-2345
Ofrece información sobre la dieta y otros temas relacionados con el cáncer.

CancerCare
www.cancercare.org
800-813-4673 (800-813-HOPE)
Cuenta con información y recursos para personas que viven con cáncer, lo que incluye grupos de apoyo e información.

American Institute for Cancer Research
www.aicr.org
800-843-8114
Ofrece información sobre investigación e instrucción en cuanto a dietas y prevención del cáncer.

National Cancer Institute (NCI)
www.cancer.gov
800-422-6237 (800-4-CANCER)
Ofrece información sobre el cáncer, como resúmenes de las pautas de tratamiento, noticias sobre investigación, listas de ensayos clínicos, enlaces a bibliografía médica y mucho más.

National Comprehensive Cancer Network (NCCN)
www.nccn.org
215-690-0300
Cuenta con información y recursos para personas que viven con cáncer y sus cuidadores, lo que incluye grupos de apoyo e información.

Oficina de Suplementos Alimenticios (ODS) de los NIH
dietary-supplements.info.nih.gov
301-435-2920
Tiene información sobre determinadas vitaminas, minerales y otros suplementos alimenticios.

 

Libros de recetas

Healthy Eating Cookbook: a Celebration of Food, Friends, and Healthy Living (4.a ed.) de la Sociedad Americana contra el Cáncer
Editorial: Sociedad Americana contra el Cáncer

What to Eat During Cancer Treatment: 100 Great Tasting, Family Friendly Recipes to Help You Cope
De Jeanne Besser, Kristina Ratley, Sheri Knecht y Michele Szafranski
Editorial: Sociedad Americana contra el Cáncer

American Cancer Society Complete Guide to Nutrition for Cancer Survivors: Eating Well, Staying Well During and After Cancer (2.ª ed.)
Editorial: Sociedad Americana contra el Cáncer

The Cancer Survival Cookbook: 200 Quick & Easy Recipes With Helpful Eating Hints
Autoras: Christina Marino y Donna Weihofen
Editorial: Houghton Mifflin Harcourt

*Easy-to-Swallow, Easy-to Chew Cookbook: Over 150 Tasty and Nutritious Recipes for People Who Have Difficulty Swallowing
Autoras: Donna Weihofen, Joanne Robbins y Paula Sullivan
Editorial: Houghton Mifflin Harcourt

*The I Can’t Chew Cookbook: Delicious Soft Food Recipes for People With Chewing, Swallowing, and Dry Mouth Disorders
Autor: J. Randy Wilson
Editorial: Hunter House

*Se ofrece en formato electrónico.

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