Radiología intervencionista

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Stephen Solomon

El radiólogo intervencionista Joseph Erinjeri (izquierda) y su colega Noor Ahmad utilizan técnicas de invasión mínima para realizar un procedimiento de ablación. Los monitores de arriba les permiten monitorear lo que sucede dentro del cuerpo del paciente.

La radiología intervencionista implica el uso de imagenología médica para ver el interior del cuerpo junto con técnicas de invasión mínima para diagnosticar y tratar el cáncer, así como para aliviar los síntomas. Nuestros médicos usan herramientas como catéteres y agujas para tratar una gran variedad de afecciones médicas que, en el pasado, hubieran requerido cirugía.

En el Memorial Sloan Kettering, utilizamos técnicas de radiología intervencionista (IR) para administrar partículas radioactivas que eliminan el cáncer, quimioterapia, calor, frío o incluso campos eléctricos directamente a los tumores. Las técnicas de imagenología que incluyen tomografía computarizada (CT), ultrasonido, tomografía por emisión de positrones (TEP) y resonancia magnética (IRM) ayudan a orientar estos procedimientos para que tu médico pueda identificar la zona exacta de tratamiento, minimizando el efecto en el tejido circundante normal.

Nuestros radiólogos intervencionistas realizan casi 14 000 procedimientos de invasión mínima por año. Nuestra experiencia en este campo en crecimiento nos permite tratar una variedad de afecciones médicas que podrían haber requerido cirugía en el pasado, lo que a menudo permite que los pacientes regresen a casa el mismo día.

Los procedimientos guiados por imágenes presentan menos riesgos para nuestros pacientes y les permiten recuperarse más rápidamente en comparación con la cirugía. De hecho, la mayoría de los pacientes que se someten a un procedimiento de radiología intervencionista pueden regresar a casa el mismo día. Además, los procedimientos de radiología intervencionista no requieren incisiones y, a menudo, se pueden realizar con sedación consciente, lo que significa que no es necesario someterse a anestesia general.

Las enfermedades más comunes que tratamos con técnicas guiadas por imágenes incluyen cáncer de pulmón, hígado, riñón y hueso. Pero este es un campo en crecimiento y estamos explorando su uso en el tratamiento de varios otros tipos de cáncer.

Por qué se utiliza la radiología intervencionista

Las técnicas guiadas por imágenes se pueden utilizar como tratamiento principal para destruir tumores, prevenir el sangrado durante la cirugía o aliviar el dolor causado por el cáncer o su tratamiento. A veces recomendamos procedimientos de radiología intervencionista cuando una persona no está lo suficientemente bien como para someterse a una cirugía.

Además, nuestros radiólogos intervencionistas pueden usar estas técnicas para diagnosticar cáncer (mediante una biopsia guiada por imágenes), para drenar infecciones y acumulaciones anormales de líquido en el tórax y el abdomen, o para colocar dispositivos como puertos torácicos para que a los pacientes que deben recibir las infusiones regulares de fármacos de quimioterapia se les administren directamente al torrente sanguíneo.

Tipos de procedimientos de radiología intervencionista

Nuestros radiólogos intervencionistas utilizan varias técnicas para tratar el cáncer. Estas técnicas son ablación (quemar o congelar un tumor), embolización (cortar el suministro de sangre de un tumor o tratarlo con quimioterapia o radioactividad) y electroporación irreversible (perforar agujeros en los tumores con corrientes eléctricas).

Otras técnicas de radiología intervencionista pueden aliviar el dolor. Por ejemplo, la vertebroplastia, la cifoplastia y la ablación son tres métodos que utilizamos para ayudar a los pacientes con tumores en la columna vertebral y otros tumores óseos.

Ablación

Este método consiste en colocar una aguja en el tumor y aplicar calor o frío para destruir las células cancerosas. No requiere incisiones y es eficaz para algunos pacientes que no son candidatos a cirugía y que tienen tumores aislados. La ablación también se usa en los huesos para aliviar el dolor o, a veces, para mantener bajo control las metástasis (células cancerosas que se han diseminado) después de la resistencia a las terapias dirigidas. Además de destruir tumores, hemos estado investigando la ablación como un método para activar las células inmunitarias para que ataquen cualquier célula cancerosa que quede.

Embolización

En esta técnica, se inyectan cuentas microscópicas en los vasos sanguíneos que alimentan el cáncer. A veces, estas cuentas se utilizan para cortar el suministro de sangre al tumor para sofocarlo y eliminarlo; otras veces se usan antes de la cirugía para que los tumores se puedan extirpar de manera más segura, sin tanta pérdida de sangre. Las cuentas también se pueden llenar con radioactividad o quimioterapia, según el tipo de cáncer, y se pueden usar para reducir o eliminar el tumor. 

Electroporación irreversible (IRE)

Esta es una nueva estrategia que estamos estudiando en la actualidad que usa pequeñas agujas para dar una descarga eléctrica a las células cancerosas. La electricidad produce agujeros en las membranas celulares que destruyen las células, todo sin causar cicatrización ni inflamación en los tejidos sanos cercanos. La electroporación irreversible puede ser útil para tratar tumores que están cerca de los vasos sanguíneos y otras estructuras sensibles, situaciones en las que la ablación térmica no es factible.

Vertebroplastia y cifoplastia

Las fracturas vertebrales son un efecto secundario común y doloroso de los tumores de la columna vertebral. Durante la vertebroplastia, se inyecta un tipo especial de cemento óseo directamente en una vértebra colapsada para estabilizar la columna antes de la cirugía o la radioterapia. El cemento también puede servir como marcador en pacientes tratados con radioterapia guiada por imágenes. La cifoplastia brinda apoyo a la columna y alivia el dolor, en particular en pacientes con tumores en la columna. Se inserta un pequeño globo en la vértebra y se lo infla. Esto crea un espacio en el que se puede inyectar cemento óseo. Ambos procedimientos también pueden ayudar a mejorar la movilidad de los pacientes.