Cirugía

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Enfermera Dara Marie Lugay

La enfermera Dara Marie Lugay controla a un paciente que se recupera de una cirugía en MSK.

La cirugía sigue siendo el método más directo para tratar el cáncer. En algunas personas, la cirugía es todo lo que necesitan para curar la enfermedad. Es posible que otras personas necesiten además un tratamiento con radiación, quimioterapia, u otras terapias antes, durante o después de la operación.

Cómo crear un espacio seguro para su cirugía de cáncer

El 19 de mayo, un panel de expertos de MSK atendió tus inquietudes más urgentes y respondió tus preguntas sobre tu próximo tratamiento o cita.

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En la cirugía para tratar el cáncer, hay mucho en juego. Hacerte el procedimiento correcto la primera vez que lo haces, significa que es menos probable que el cáncer regrese. También reduce el riesgo de tener complicaciones graves que pueden afectar tu salud y las funciones corporales normales.

Tracy-Ann Moo, cirujana especialista en mamas de MSK

Los cirujanos de MSK, como Tracy-Ann Moo, están comprometidos a encontrar nuevas formas de mejorar los desenlaces clínicos de nuestros pacientes.

¿Qué ventajas pueden ofrecerte a ti o a tu ser querido los cirujanos de Memorial Sloan Kettering? Ante todo, nuestros médicos son expertos superespecializados no solo en técnicas quirúrgicas para extirpar el cáncer sino también en la propia enfermedad. Solo se concentran en el tratamiento contra el cáncer y realmente se preocupan por encontrar mejores formas de tratarlo y curarlo. De hecho, cirujanos de todo el mundo vienen a MSK para aprender nuevas técnicas.

Aunque otros cirujanos pueden ser igualmente hábiles para realizar una operación, los cirujanos de MSK, que trabajan en estrecha colaboración con nuestros patólogos, oncólogos médicos y muchos otros expertos en cáncer, tienen el conocimiento sólido para realizarla en el momento adecuado, de la manera correcta, y en combinación con otras terapias adecuadas. Están comprometidos a ayudarte a comprender todas tus opciones, incluso cuándo es posible posponer la cirugía y monitorear de cerca el cáncer, mediante un enfoque llamado observación activa.

La observación activa, a veces llamada observación vigilante, ha sido posible gracias a los avances en la ciencia que estudia el cáncer que permiten a los médicos comprender cuándo un cáncer progresará lentamente y no representará una amenaza para la salud. Este método puede permitirte retrasar el tratamiento, y evitar tener los posibles riesgos y efectos secundarios, hasta que aparezcan los síntomas o haya un cambio en la agresividad de tu enfermedad. Es un método probado que nuestros cirujanos iniciaron con mucho éxito aquí con el cáncer de próstata y que estamos usando cada vez más para tratar el cáncer de tiroides, riñón y otros tipos de cáncer.

James Eastham

El cirujano James Eastham asesora a los hombres con cáncer de próstata sobre las diferentes opciones de tratamiento, incluida la observación activa.

Además de salvar vidas al curar el cáncer, nuestros cirujanos trabajan mucho para encontrar formas de ayudar a los pacientes a recuperar por completo la función normal después del tratamiento. Para dar solo un ejemplo, nuestros cirujanos ginecólogos ayudaron a desarrollar un nuevo procedimiento quirúrgico que conserva la fertilidad en pacientes con cáncer de cuello uterino en fase inicial. Ahora tenemos uno de los programas más activos en los Estados Unidos que utiliza esta técnica, lo que permite que muchas mujeres aún tengan hijos, cuando en el pasado habrían perdido esta capacidad.

Nuestro enfoque de la cirugía

Nuestro objetivo con la cirugía es extirpar la mayor cantidad posible de cáncer; si es posible, todo. Tenemos experiencia en la extirpación eficaz de tumores comunes, así como de crecimientos muy complicados en partes del cuerpo delicadas o difíciles de alcanzar. Nuestros cirujanos especializados trabajan en equipo con nuestros otros expertos altamente capacitados, como anestesiólogos y enfermeros, que pueden marcar una diferencia crucial en tu desempeño durante la cirugía y después de esta.

Si eres candidato para la cirugía, te recomendaremos el método que te brinde no solo la mejor oportunidad de supervivencia, sino también la mejor calidad de vida posible. Algunos de los factores que tomamos en consideración incluyen los siguientes:

  • el tipo de cáncer que tienes (por ejemplo, los tumores sólidos a menudo se pueden extirpar por medio de una cirugía, mientras que los tipos de cáncer de la sangre no)
  • en qué parte del cuerpo se encuentra el cáncer y cuál es la mejor manera de llegar a él para extirparlo
  • la extensión del cáncer y si se ha propagado (metástasis) al tejido cercano
  • qué tan rápido está creciendo el cáncer
  • otras enfermedades que pueden afectar la forma en que toleras y te recuperas de la cirugía

Cirugía de acceso mínimo

Para algunos pacientes, podemos recomendar una operación de acceso mínimo (también llamada operación de invasión mínima), cuyos tipos habituales incluyen la cirugía robótica y la cirugía laparoscópica. Durante un procedimiento de acceso mínimo, tu cirujano realiza la misma operación que hubiera realizado con el método abierto convencional, pero utiliza instrumentos y endoscopios especiales que requieren varias incisiones más pequeñas en lugar de una más grande.

Nuestros cirujanos están altamente capacitados en estas técnicas, así como en saber cuándo un método de este tipo podría ser adecuado para ti. La consideración clave en nuestras mentes es siempre qué técnica es mejor para curar el cáncer y brindarte una vida normal después. Aunque un enfoque de invasión mínima puede ser una buena opción para muchas personas, no es adecuado para todos.

En algunos casos, tu médico puede recomendarte radiación, quimioterapia u otros tratamientos además de la cirugía. Estas terapias pueden ayudar a reducir el tamaño del cáncer antes de la cirugía para que sea más fácil de extirpar, o después de la cirugía para eliminar cualquier célula cancerosa suelta. La quimioterapia o la radiación durante tu operación también pueden ser una opción.

  • Nuestros cirujanos están estudiando una nueva técnica llamada quimioterapia intraperitoneal hipertérmica (caliente), o HIPEC, para algunas personas con cáncer colorrectal y ciertos tipos de cáncer ginecológico. Con HIPEC, se administran altas concentraciones de quimioterapia caliente directamente en la pared abdominal justo después de que se extirpa el tumor para tratar las células cancerosas que quedan. HIPEC administra una concentración mucho más alta de quimioterapia, que puede ser más eficaz para eliminar las células cancerosas, al tiempo que reduce la toxicidad y los efectos secundarios asociados con la quimioterapia convencional.
  • La radioterapia intraoperatoria implica la administración de altas dosis de radiación durante la cirugía para extirpar un tumor. Un enfoque utiliza un dispositivo llamado acelerador lineal para administrar un haz concentrado de radiación donde las células cancerosas todavía podrían estar al acecho. En otra técnica llamada braquiterapia, se implantan diminutas semillas radioactivas en el tumor o cerca del tumor.

A veces, nuestros cirujanos pueden incorporar ciertos procedimientos de imagenología, como resonancia magnética (IRM), tomografía computada (CT) o tomografía por emisión de positrones (TEP), en una operación. Los beneficios varían según el tipo de cáncer y el procedimiento que se realiza, pero en términos generales, la imagenología intraoperatoria nos brinda la oportunidad de visualizar mejor los tumores durante la cirugía para que podamos extirparlos de manera más eficaz. También estamos explorando nuevos métodos de imagenología molecular que iluminan las células cancerosas durante una operación para que podamos verlas de forma clara y asegurarnos de eliminarlas todas.

Otras razones para someterte a una cirugía

La cirugía también se puede utilizar para diagnosticar el cáncer, o para aliviar los síntomas y los efectos secundarios de la enfermedad o su tratamiento. Estas son algunas otras razones por las que podrías someterte a una cirugía como parte del tratamiento contra el cáncer.

Diagnóstico

La cirugía se puede utilizar para diagnosticar el cáncer (a través de una biopsia en la que se extirpa parte o todo el tejido sospechoso) o para determinar el estadio o el alcance de tu enfermedad (que incluye la extirpación de los ganglios linfáticos para ver si el cáncer se ha propagado a ellos). Tu médico usa esta información, junto con imagenología y análisis de sangre, para ayudar a decidir qué tipo de tratamiento es mejor para ti y para predecir tu pronóstico (qué tan bien te recuperarás de tu enfermedad).

Prevención

Algunas operaciones se realizan para reducir el riesgo de padecer cáncer. Por ejemplo, los médicos suelen recomendar la extirpación de pólipos precancerosos en el colon para prevenir el cáncer colorrectal. En otros casos, las mujeres que tienen una mayor probabilidad de padecer cáncer de mama o de ovario debido a antecedentes familiares importantes o ciertas mutaciones genéticas heredadas pueden optar por someterse a una cirugía para extirpar las mamas o los ovarios para reducir el riesgo.

Reconstrucción

La cirugía plástica y reconstructiva puede ayudar a restaurar la apariencia estética o la función física del cuerpo. Por ejemplo, las mujeres que se someten a una mastectomía, un procedimiento para extirpar una mama completa para tratar o prevenir el cáncer de mama, pueden optar por someterse a una cirugía reconstructiva para reconstruir la forma de la mama que se extirpó.

También se puede realizar cirugía plástica o reconstructiva para reemplazar el tejido normal y los nervios que se extirparon durante el tratamiento del cáncer de cabeza y cuello; para reparar áreas donde la piel y el tejido subyacente han sido extirpados para tratar el cáncer de piel; o para reconstruir órganos, como la vejiga o el recto, que se extirparon para tratar el cáncer en esas áreas. La cirugía reconstructiva también puede complementar la cirugía con conservación del miembro después de que se hayan extirpado tumores grandes.

Cuidado paliativo

La cirugía paliativa se usa para aliviar los efectos secundarios causados por un tumor y puede ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas con cáncer avanzado o con una enfermedad que se ha propagado. Por ejemplo, la cirugía se puede usar para ayudar a aliviar el dolor o detener una hemorragia interna. Además, nuestros cirujanos ahora están trasplantando ganglios linfáticos de una parte del cuerpo a otra para prevenir o reducir el linfedema, una inflamación incómoda y dolorosa en los brazos o las piernas que puede ocurrir después del tratamiento de ciertos tipos de cáncer.