Lo que debes saber sobre las vacunas contra el COVID-19 y su relación con los problemas cardíacos en personas jóvenes

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Michelle Johnson, cardióloga en Memorial Sloan Kettering Cancer Center

La cardióloga Michelle Johnson explica que los problemas cardíacos causados por la vacuna contra el COVID-19 son extremadamente raros. Si ocurren, a menudo se solucionan por sí solos o con el uso de medicamentos.

Tal vez hayas leído noticias sobre un posible efecto secundario, poco común pero preocupante, de las vacunas contra el COVID-19. A finales de junio de 2021, los CDC informaron que más de 1,200 estadounidenses experimentaron problemas cardíacos posiblemente relacionados con las vacunas Pfizer-BioNTech y Moderna.

Los dos problemas cardíacos detallados en el informe son miocarditis (la inflamación de la capa media del músculo cardíaco) y pericarditis (la inflamación del recubrimiento alrededor del corazón).

Michelle Johnson, cardióloga en Memorial Sloan Kettering, comenta que estos problemas cardíacos son muy poco comunes, que se pueden tratar y que son menos peligrosos que el COVID-19 en sí.

La inflamación del corazón causada por las vacunas contra el COVID-19 es poco común

Al 7 de julio de 2021, más de 180 millones de estadounidenses han recibido al menos una dosis de la vacuna contra el COVID-19, y los CDC realizan un seguimiento constante de los datos para asegurarse de que las vacunas sean seguras.

La inflamación del corazón ha surgido como un posible problema, y los investigadores de los CDC están examinando esto de cerca. Esta es otra prueba de cuán cuidadoso es el seguimiento de la seguridad de las vacunas. A continuación, presentamos lo que sabemos con base en los datos informados por los CDC el 23 de junio de 2021.

  • Estos problemas cardíacos aparecieron con mayor frecuencia luego de la segunda dosis.
  • Afectaron a más hombres que mujeres.
  • Una gran parte de los casos (aproximadamente 500 de 1,200) se dio en personas menores de 30 años.
  • Los síntomas a menudo aparecieron dentro de los primeros cuatro días luego de recibir la dosis de la vacuna contra el COVID-19.
  • En total, por cada millón de segundas dosis de vacunas administradas, se produjeron 12.6 casos de inflamación del corazón.

“Esto significa que la miocarditis o pericarditis luego de recibir la vacuna contra el COVID-19 es extremadamente rara”, expresa la Dra. Johnson.

Es una buena noticia que las vacunas contra el COVID-19 no causen problemas cardíacos serios. Estos casos han sido leves y tenemos varias buenas estrategias para ayudar a los pacientes en esta situación".
Michelle N. Johnson cardiologist
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La miocarditis y la pericarditis por lo general se pueden tratar

En general, la miocarditis y la pericarditis son enfermedades poco comunes y se dan en menos de 200,000 estadounidenses por año, pero un especialista en cardiología puede manejar y tratar correctamente cualquiera de estas afecciones.

“En la mayoría de los casos, tanto la miocarditis como la pericarditis se solucionan por sí solas o con el uso de medicamentos”, expresa la Dra. Johnson. “En casos graves, podría ser necesario hospitalizar al paciente para llevar a cabo una estrategia de tratamiento más agresiva, como colocar medicamentos intravenosos, un dispositivo que ayude a su corazón a bombear sangre o incluso cirugía”.

Los CDC hallaron que, cuando un caso de inflamación del corazón efectivamente aparecía luego de la vacunación contra el COVID-19, la mayoría de los pacientes pudo reposar y recuperarse rápidamente después del tratamiento. Las personas experimentaron con mayor frecuencia fatiga, dolor de pecho y sensaciones de latidos rápidos, agitados o como golpes. Según los investigadores de los CDC, de aproximadamente 300 personas que desarrollaron la afección y fueron hospitalizadas, un 79% se recuperó por completo.

“Es una buena noticia que las vacunas contra el COVID-19 no causen problemas cardíacos serios”, comenta la Dra. Johnson. “Estos casos han sido leves y tenemos varias buenas estrategias para ayudar a los pacientes en esta situación”.

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El COVID-19 en sí es más peligroso que los efectos secundarios de la vacuna

En las personas jóvenes, los problemas cardíacos a menudo son causados por infecciones virales, expresa la Dra. Johnson. Es bien sabido que el COVID-19 puede causar problemas cardíacos en los niños, por sí solo o como resultado del síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico (MIS-C).

“Una persona joven es mucho más propensa a experimentar miocarditis o pericarditis por el COVID-19 que por la vacuna contra el COVID-19”.

Las tres vacunas contra el COVID-19 son seguras y brindan una buena protección contra enfermedades graves, hospitalización y muerte por COVID-19. Los problemas de seguridad serios —entre ellos, la miocarditis, la pericarditis, la anafilaxia (reacción alérgica grave) y la trombosis con síndrome de plaquetopenia (coágulos con bajo nivel de plaquetas)— son muy poco frecuentes. Los CDC continúan realizando un seguimiento de estos y todos los problemas de seguridad posibles.

“Sabemos que los beneficios de la vacuna son mucho mayores que los riesgos”, expresa la Dra. Johnson. “Yo personalmente recomiendo, y los CDC también lo hacen, que todas las personas mayores de 12 años se vacunen lo antes posible”.


12 de julio de 2021


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