Lo que debe saber sobre la miocarditis, un efecto secundario poco común del COVID-19 que afecta a los jóvenes

Michelle Johnson, cardióloga en Memorial Sloan Kettering Cancer Center

La cardióloga Michelle Johnson explica que los problemas cardíacos causados por la vacuna contra el COVID-19 son extremadamente raros. Si ocurren, a menudo se solucionan por sí solos o con el uso de medicamentos.

Posiblemente leyó sobre los problemas cardíacos que experimentan algunas personas que recibieron la vacuna contra el COVID-19 de Pfizer-BioNTech (Comirnaty®) o Moderna (Spikevax™).

Estos efectos secundarios poco comunes son, entre otros, la miocarditis (la inflamación de la capa media del músculo cardíaco) y la pericarditis (la inflamación del recubrimiento alrededor del corazón). Las personas que padecen estas enfermedades informan que experimentan fatiga, dolor de pecho o un cambio en el ritmo cardíaco (latidos rápidos, agitados o como golpes).

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) dieron a conocer por primera vez estos efectos secundarios en junio de 2021. Los CDC continúan realizando un seguimiento de los datos para entender mejor cuándo y por qué se presentan estos efectos secundarios.

Michelle Johnson, cardióloga en Memorial Sloan Kettering Cancer Center, comenta que estos problemas cardíacos son muy poco comunes, que se pueden tratar y que son menos peligrosos que el COVID-19 en sí.

Los hombres jóvenes tienen un mayor riesgo, pero el riesgo general es muy bajo

El grupo más propenso a presentar miocarditis o pericarditis luego de recibir la vacuna contra el COVID-19 es el de los hombres jóvenes de 12 a 39 años. Estos efectos secundarios solo se han presentado en personas que han recibido las vacunas de Pfizer-BioNTech o Moderna. Generalmente, aparecían luego de la segunda dosis y en la semana siguiente a la vacunación.

Sin embargo, el riesgo para cualquier persona que se haya vacunado es muy bajo.

“La miocarditis o pericarditis luego de recibir la vacuna contra el COVID-19 es extremadamente rara luego de la primera dosis”, expresa la Dra. Johnson. “Es incluso más rara luego de la dosis de refuerzo”.

Los hombres jóvenes de entre 12 y 39 años pueden esperar más tiempo entre la primera y la segunda dosis (de su esquema de vacunación primario) para reducir el riesgo de padecer miocarditis o pericarditis. Deben esperar 8 semanas entre cada inyección.

Los otros grupos deben esperar 3 semanas (para quienes recibieron la vacuna de Pfizer) o 4 semanas (para quienes recibieron la vacuna de Moderna) entre cada dosis de su esquema de vacunación primario.

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Tratamiento para la miocarditis y la pericarditis

Si tiene dolor de pecho o su ritmo cardíaco ha cambiado, debe llamar al 911.

La mayoría de las personas pueden ser tratadas de manera exitosa para la miocarditis o pericarditis por un especialista del corazón y pueden descansar y recuperarse rápidamente.

“Ambas enfermedades normalmente se solucionarán por sí solas o con el uso de medicamentos”, expresa la Dra. Johnson. “En casos graves, podría ser necesario hospitalizar al paciente para llevar a cabo una estrategia de tratamiento más agresiva, como colocar medicamentos intravenosos, un dispositivo que ayude a su corazón a bombear sangre o incluso cirugía”.

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El COVID-19 es más peligroso para el corazón que los efectos secundarios de la vacuna

En las personas jóvenes, los problemas cardíacos a menudo son causados por infecciones virales como el COVID-19, expresa la Dra. Johnson.

“Una persona joven es mucho más propensa a experimentar miocarditis o pericarditis por el COVID-19 que por la vacuna contra el COVID-19”, explica.

Las vacunas contra el COVID-19 brindan una fuerte protección contra enfermedades graves, hospitalización y muerte por COVID-19. Los efectos secundarios serios, entre ellos, la miocarditis, la pericarditis, la anafilaxia (reacción alérgica grave) y la trombosis con síndrome de plaquetopenia (coágulos con bajo nivel de plaquetas), son muy poco frecuentes. Los CDC continúan realizando un seguimiento de estos y todos los problemas de seguridad posibles.

“Sabemos que los beneficios de la vacuna son mucho mayores que los riesgos”, expresa la Dra. Johnson. “Yo personalmente recomiendo, y los CDC también lo hacen, que todas las personas que cumplen con los requisitos se vacunen y reciban sus dosis de refuerzo”.


8 de abril de 2021


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