Diagnóstico del cáncer de recto

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El cáncer de recto generalmente se descubre luego de que los síntomas aparecen. Pero muchas personas que tienen cáncer de recto en fase inicial no presentan síntomas. Estos normalmente se presentan cuando la enfermedad está más avanzada. Por eso recomendamos que te realices pruebas de detección con regularidad para hallar la enfermedad en una fase inicial, cuando es más fácil tratarla.

Si tienes síntomas que podrían indicar que tengas cáncer de recto, tu médico analizará tu historial médico, te realizará una exploración física, y probablemente pedirá que te hagas otras pruebas de diagnóstico.

Estamos aquí para ti.

Comunícate con un Consejero de Cuidados al 800-525-2225

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Colonoscopia y biopsia para el diagnóstico de cáncer de recto 

Si los resultados de tus estudios nos hacen sospechar que podrías tener cáncer de recto, uno de nuestros especialistas te realizará una colonoscopia y te hará una biopsia. En esta prueba, el médico toma una pequeña porción de tejido utilizando un instrumento especial. Uno de nuestros patólogos capacitados (médicos que se especializan en el diagnóstico de enfermedades) examinará luego esa muestra de tejido usando un microscopio.

Tu equipo de atención médica puede recomendar que te realices exploraciones por imágenes mediante una tomografía computarizada (CT) o resonancia magnética (IRM) para determinar el estadio en que se encuentra el cáncer y ver si se ha propagado a otros órganos. 

Examen genético para el cáncer de recto

El cáncer de recto puede implicar ciertos cambios genéticos que transforman las células normales en células cancerosas. Estos cambios en los genes se llaman mutaciones somáticas. Solo se encuentran en las células cancerosas. No es posible pasarlos a tus hijos porque no se encuentran en tus células normales.

En algunos casos de cáncer avanzado, los patólogos de Memorial Sloan Kettering realizarán pruebas moleculares en el tumor para buscar mutaciones somáticas. Estas mutaciones pueden predecir cómo un tumor podría reaccionar a los tratamientos. El hecho de tener la mayor cantidad de información posible sobre la composición genética de un tumor ayuda a tu equipo de atención médica a elegir los tratamientos que pueden ser más adecuados para ti.

Si el cáncer se ha propagado fuera del recto, tu médico realizará pruebas en las muestras del tumor para buscar mutaciones en los genes llamados EGFR, KRAS y BRAF. Estos se encuentran con frecuencia en el cáncer de recto. También buscaremos mutaciones en genes menos comunes.